El Time Control, comúnmente abreviado como TC, es uno de los elementos organizativos fundamentales de un rally. Se trata de un punto de control donde un oficial de la organización registra la hora de llegada de cada coche y la compara con la hora programada en el itinerario oficial. A diferencia de los tramos especiales, donde el objetivo es ser lo más rápido posible, en los controles horarios el objetivo es llegar en el momento exacto: ni un segundo antes ni un minuto después de lo establecido.
Los TC se ubican habitualmente al inicio y al final de cada tramo especial, en las entradas y salidas del service park y en puntos intermedios del recorrido a lo largo de los tramos de enlace. Esta red de controles permite a los organizadores tener en todo momento la posición y el estado de cada coche, verificar que todos los equipos cumplen la normativa de circulación fuera de los tramos cronometrados y gestionar los tiempos de espera antes de los tramos especiales. Los coches deben presentarse en cada TC con el número de dorsal visible y el libro de ruta en regla.
La gestión del tiempo entre controles es una habilidad organizativa que los equipos de rally cuidan tanto como la preparación técnica del coche. Si un tramo especial termina con más tiempo del previsto por un pinchazo o una avería, el equipo debe calcular si puede llegar al siguiente TC sin penalización o si necesita solicitar una exención por causas de fuerza mayor. Los coordinadores de equipo trabajan desde el service park con información en tiempo real sobre la posición de cada coche para anticipar posibles problemas horarios y comunicar instrucciones al piloto y copiloto sobre la velocidad a la que deben circular en los tramos de enlace.