El rally es uno de los deportes de motor con mayor exposición a los elementos naturales y al riesgo de accidente. Los coches circulan a alta velocidad por carreteras de montaña, pistas forestales, zonas de nieve y desiertos, en condiciones que pueden cambiar radicalmente a lo largo del día. Por esta razón, el reglamento de rally contempla con detalle las circunstancias en que un equipo puede recibir asistencia técnica fuera de las zonas oficialmente habilitadas.
En condiciones normales de competición, la asistencia técnica a los coches de rally está estrictamente restringida a las zonas de asistencia (service parks) que la organización habilita en cada prueba. Los mecánicos solo pueden trabajar en el coche durante los periodos de asistencia definidos en el itinerario. Cualquier ayuda recibida fuera de estas zonas es penalizada con tiempo añadido a la clasificación general.
La asistencia de emergencia es la excepción a esta norma. Cuando un coche sufre un accidente grave, cuando hay riesgo para la seguridad de los ocupantes o de terceros, o cuando una avería hace imposible que el coche se mueva con seguridad, el equipo puede recibir ayuda técnica fuera de las zonas autorizadas, siempre que la organización o los comisarios de la FIA lo autoricen o estén informados de la situación. Este proceso debe documentarse para evitar abusos del sistema.
El protocolo ante un accidente en rally
Cuando se produce un accidente en un tramo cronometrado de rally, los siguientes coches deben aminorar y en algunos casos detenerse para garantizar la seguridad. Si el tramo es neutralizado (bandera roja), todos los coches que aún no han salido reciben un tiempo ficticio para no verse perjudicados por la cancelación del tramo. Los coches que ya están en el tramo cuando se neutraliza también pueden recibir ajustes de tiempo para no verse favorecidos o perjudicados en exceso por la situación.
La asistencia en los rallyes de alta dificultad
En rallyes extremos como el Dakar o el WRC Safari Rally Kenya, la asistencia de emergencia tiene protocolos específicos porque las condiciones del terreno hacen que los equipos de asistencia puedan tardar horas en llegar al punto del accidente. Los vehículos de seguridad y los helicópteros de emergencia son fundamentales en este tipo de pruebas, donde la distancia entre el coche accidentado y el servicio puede ser de decenas de kilómetros.