La seguridad es la prioridad absoluta en el rally. La neutralización es el mecanismo que permite parar la competición en mitad de un tramo cronometrado cuando las condiciones lo exigen, sin deshacer los tiempos ya marcados.
Cuándo se activa la neutralización
La organización puede activar una neutralización en cualquier momento durante un Special Stage si se produce:
- Un accidente grave que bloquea la carretera o que requiere la intervención de los servicios de emergencia.
- La presencia de espectadores en la calzada que ponga en peligro a personas o a los propios pilotos.
- Condiciones meteorológicas extremas que hagan el tramo peligroso (niebla muy densa, nieve inesperada, inundaciones).
- Cualquier otra situación que los comisarios o la dirección de carrera considere un riesgo inaceptable.
STOP IN TEST
La señal de neutralización se comunica a través de pantallas luminosas instaladas en el tramo o de marshalls con bandera roja. Cuando el piloto recibe la señal STOP IN TEST, debe detener el coche lo antes posible en un lugar seguro fuera de la calzada y esperar nuevas instrucciones.
El cronómetro se congela en el momento en que el coche pasó por el punto de neutralización, garantizando que todos los coches que lleguen después reciban el mismo tiempo congelado.
Distancia máxima y reanudación
Durante la neutralización, los coches pueden recorrer una distancia mínima para ponerse a salvo, pero no deben avanzar más allá del punto indicado por los comisarios. La violación de este límite conlleva penalización de tiempo.
Una vez resuelta la incidencia, los coches se reagrupan y el tramo se reanuda desde el punto de neutralización, con el cronómetro volviendo a correr para todos simultáneamente.
Penalizaciones por incumplimiento
No respetar una neutralización —continuar rodando rápido cuando está activa o no detenerse ante un STOP IN TEST— puede conllevar desde una penalización de tiempo severa hasta la exclusión del rally. La seguridad es la única regla que no admite excepciones.