Las condiciones mixtas son uno de los mayores dolores de cabeza del rally. Cuando un tramo no es puramente de tierra ni puramente de asfalto, la elección de neumáticos se convierte en una apuesta que puede ganar o perder varios minutos de golpe.
Cuándo se producen condiciones mixtas
Las condiciones mixtas aparecen en varias situaciones:
- Tramos con superficies combinadas: un tramo puede empezar en asfalto, pasar por secciones de tierra o grava, y terminar de nuevo en asfalto. Esto ocurre especialmente en rallies de montaña.
- Lluvia parcial: si llueve en parte del tramo pero no en todo, hay zonas secas y zonas mojadas que requieren neumáticos diferentes.
- Nieve en las cumbres: en rallies de primavera puede haber asfalto seco en los valles y nieve en los puertos de montaña.
La decisión de neumáticos
Ante condiciones mixtas, los equipos analizan qué porcentaje del tramo es de cada superficie y cuál es más rápida. Si el 70% es asfalto, probablemente sea mejor sacrificar el rendimiento en el 30% de tierra. Si el 60% es grava, los neumáticos de tierra serán preferibles aunque sufran en el asfalto.
El desgaste como factor clave
Los neumáticos de tierra (tacos) se desgastan muy rápido en el asfalto porque el compuesto blando y los tacos se erosionan contra la superficie dura. Un neumático de tierra que ha pasado varios kilómetros de asfalto llega a la parte de grava con mucho menos agarre del esperado. Esta degradación acelera la toma de decisiones del equipo.
El joker estratégico
Algunos equipos optan por montar un neumático completamente diferente al habitual cuando las condiciones son inciertas. Si hay posibilidad de lluvia intensa, montar neumáticos de lluvia en un rally de asfalto puede parecer una locura, pero si llueve con fuerza puede significar ganar minutos sobre los rivales que apostaron por el seco.