Las penalizaciones de tiempo son una parte esencial del reglamento del rally. Pueden aparecer en cualquier momento del fin de semana y tener un impacto decisivo en el resultado final.
Penalización por llegar tarde a un control
Durante el rally existe una red de controles de tiempo (TC) que los coches deben pasar en el minuto exacto que les ha sido asignado. Si un coche llega tarde a un control, recibe 10 segundos de penalización por cada minuto completo de retraso. Llegar pronto tampoco está permitido: el coche debe esperar a que llegue su minuto exacto antes de presentar la tarjeta al comisario.
El retraso máximo permitido antes de la exclusión suele ser de 10 minutos, aunque puede variar según el reglamento de cada prueba.
El road penalty
Cuando un coche no puede disputar un tramo cronometrado (por avería, accidente o cualquier motivo), la organización le asigna un road penalty: un tiempo fijo que sustituye al tiempo de ese SS. Este tiempo se calcula normalmente a partir del mejor tiempo marcado en ese tramo más un margen penalizador. El road penalty permite al equipo continuar el rally aunque con una importante desventaja en la clasificación.
El Rally 2
El reglamento WRC contempla una figura llamada Rally 2: si un coche abandona durante una jornada, puede reincorporarse al inicio de la siguiente jornada pagando una penalización de tiempo establecida. Esta norma fomenta que los equipos lleguen al final del rally y que el público vea más coches en carrera.
Otras penalizaciones
Existen penalizaciones adicionales por:
- Circular a velocidad excesiva en las zonas de enlace o en el parque de asistencia.
- No respetar los procedimientos de seguridad en caso de neutralización.
- Parar en zonas no autorizadas o recibir asistencia fuera del parque.
Todas estas penalizaciones se suman al tiempo total del rally y pueden cambiar radicalmente la clasificación final.