Si el sepak takraw es el deporte, el chin lone es el alma. La versión birmana del juego de ratán no tiene ganadores, no tiene marcador y no tiene red. Lo que tiene es una búsqueda de la perfección del movimiento que lo acerca más a la danza o a las artes marciales que a cualquier deporte de competición moderna.
El juego sin perdedores
En el chin lone, un grupo de jugadores —habitualmente entre cinco y ocho— forma un círculo y se pasa la pelota de ratán entre ellos. El objetivo es mantenerla en el aire el mayor tiempo posible. Cuando la pelota cae al suelo, el juego se detiene brevemente y se reinicia. No hay puntos, no hay tiempo de juego y no hay equipo contrario.
Lo que se valora en el chin lone es la elegancia del movimiento: qué golpe hace el jugador con la pelota, con qué gracia lo ejecuta, qué dificultad técnica implica. Un toque de talón hacia atrás sobre la cabeza vale más que un golpe sencillo de empeine, aunque el resultado final —la pelota sigue en el aire— sea el mismo.
La influencia de la danza y las artes marciales
El chin lone está profundamente entrelazado con la danza birmana clásica y con el arte marcial tradicional birmano llamado bando. Los movimientos de las manos y los brazos mientras las piernas golpean la pelota siguen en muchos casos gestos y posiciones de la danza. Los mejores jugadores de chin lone son artistas en el sentido más literal de la palabra.
En las fiestas tradicionales de Myanmar, el chin lone es una parte habitual de la celebración. Los grupos de jugadores realizan exhibiciones que son, simultáneamente, actuaciones artísticas. El público aplaude los golpes más elegantes y difíciles, como si estuviera viendo una función de teatro o ballet.
Las mujeres del chin lone
Uno de los aspectos más singulares del chin lone es la participación histórica de las mujeres. Mientras que el sepak takraw competitivo moderno fue durante mucho tiempo un deporte exclusivamente masculino, el chin lone ha incluido a mujeres jugadoras desde mucho antes. Las jugadoras de chin lone de Myanmar son famosas por una delicadeza y precisión en sus movimientos que resulta extraordinaria.
Esta inclusividad de género tiene raíces culturales: en la filosofía birmana del chin lone, el juego pertenece a todos porque su objetivo no es vencer sino expresar. No hay nada que ganar y nada que perder, así que no hay razón para excluir a nadie.
Por qué el chin lone importa para entender el sepak takraw
Conocer el chin lone ayuda a entender qué es el sepak takraw en su raíz. Antes de que hubiera redes, equipos y marcadores, había un juego en círculo que buscaba la gracia del movimiento con el pie. El sepak takraw moderno añadió la competición, pero los mejores jugadores del mundo reconocen que la excelencia técnica en este deporte tiene algo de esa búsqueda de belleza que el chin lone preserva en su forma más pura.