Jahangir Khan es, sin ninguna discusión posible, el squashista más dominante de la historia del deporte. Nacido el 10 de diciembre de 1963 en Karachi, Pakistán, construyó entre 1981 y 1986 la racha de victorias consecutivas más larga de cualquier deporte de raqueta: 555 partidos sin perder en cinco años. Un récord que hoy, cuatro décadas después, permanece intacto y que probablemente no será superado jamás.
Los inicios: una familia de campeones
El squash es una tradición familiar en los Khan de Pakistán. El tío de Jahangir, Roshan Khan, fue campeón del British Open. Su primo Hashim Khan también dominó el circuito en los años cincuenta. Jahangir creció rodeado de squash y comenzó a practicar seriamente desde los siete años, cuando ya era evidente que la disciplina del deporte y su capacidad de trabajo eran excepcionales.
Sin embargo, su camino tuvo un golpe devastador a los quince años: su hermano mayor y mentor, Torsam Khan, murió de un ataque al corazón durante un partido. La pérdida fue brutal, pero Jahangir encontró en el squash la forma de procesar su dolor y continuar el legado familiar. Con dieciséis años ganó el Campeonato del Mundo Junior. Con diecisiete, el Campeonato del Mundo absoluto.
Logros y récords: una racha sin igual
Entre noviembre de 1981 y noviembre de 1986, Jahangir Khan ganó 555 partidos consecutivos. La racha incluye victorias en los mejores torneos del circuito: seis Campeonatos del Mundo (1981-1985 y 1988), diez títulos del British Open —el torneo históricamente más prestigioso del squash— y decenas de eventos internacionales.
La racha fue rota el 11 de noviembre de 1986 por el neozelandés Ross Norman, en la final del Campeonato del Mundo. Fue uno de los resultados más sorprendentes de la historia del squash, aunque no alteró la evaluación general de la trayectoria de Khan: incluso después de esa derrota, siguió siendo el número uno del mundo y acumulando títulos.
Estilo y legado: la máquina de squash perfecta
El juego de Jahangir Khan era una combinación de factores raramente vistos juntos en un mismo atleta. Su condición física era sobrehumana: podía mantener la intensidad máxima durante partidos de dos horas o más sin dar señales de agotamiento. Esa resistencia era su arma principal: podía agotar a cualquier rival simplemente manteniendo el ritmo.
A esto añadía una técnica impecable en todos los golpes del repertorio —drive, boast, drop, lob— y una capacidad táctica que le permitía leer los partidos y adaptarse a cualquier estilo de juego. La combinación era devastadora.
Impacto: Pakistán como potencia mundial del squash
Jahangir Khan fue el exponente máximo de la hegemonía paquistaní en el squash mundial durante décadas. Junto con su compatriota Jansher Khan —con quien comparte apellido pero no familia— dominó el circuito masculino desde finales de los setenta hasta mediados de los noventa. Gracias a figuras como él, el squash es en Pakistán un deporte de masas con una tradición y un nivel técnico que pocos países pueden igualar.
A nivel global, Khan contribuyó a dar al squash una visibilidad que el deporte necesitaba para crecer. Sus enfrentamientos con jugadores de otras nacionalidades —Gamal Awad de Egipto, Rodney Martin de Australia, el propio Ross Norman— eran seguidos con interés creciente en todo el mundo del squash.