El squash profesional cuenta con uno de los circuitos de deportes de raqueta más activos del mundo, con torneos en todos los continentes y un sistema de ranking que determina la jerarquía entre los mejores jugadores del planeta.
El circuito PSA
La Professional Squash Association (PSA) organiza el circuito mundial de squash profesional, dividido en categorías según la dotación económica del torneo:
- PSA Platinum: los torneos más importantes, con mayor dotación y más puntos de ranking.
- PSA Gold, Silver y Challenger: niveles intermedios con menor dotación pero igualmente relevantes para el ranking.
- PSA Satellite: torneos de nivel más bajo, importantes para jugadores en desarrollo.
Los torneos más prestigiosos del circuito incluyen el British Open, el Windy City Open (Chicago) y el Tournament of Champions (Nueva York), todos con larga tradición histórica.
El sistema de cuadros y siembra
Los torneos de squash utilizan un cuadro de eliminación directa. Cada partido elimina a un jugador, que no puede recuperarse en el mismo torneo (no hay repechajes en el circuito PSA estándar).
La siembra determina en qué parte del cuadro se coloca a cada jugador según su ranking. Los cabezas de serie están colocados de forma que los mejores jugadores no se crucen entre sí hasta las rondas finales. La número 1 y la número 2 del ranking están en cuadros opuestos para que solo puedan encontrarse en la final.
El formato al mejor de 5 juegos
Todos los partidos de la PSA se disputan al mejor de 5 juegos, con el sistema PAR a 11. En teoría, un partido puede decidirse en 3 juegos (3-0) o extenderse hasta los 5 (3-2), siendo estos los más apasionantes para los aficionados.
La duración media de un partido de squash profesional oscila entre 30 minutos (para los más cortos) y más de 2 horas en los más disputados. El récord histórico de partido más largo en la PSA supera las 3 horas.
La retirada por lesión
En el squash profesional, un jugador puede retirarse del partido en cualquier momento por lesión. Si la retirada ocurre durante el partido, el resultado queda congelado y el rival avanza. Si el jugador se recupera antes de su siguiente partido, puede seguir en el torneo.
Los árbitros pueden conceder un tiempo de recuperación de hasta 3 minutos para lesiones durante el partido antes de que el jugador deba decidir si continúa o se retira.