El stroke es la decisión más drástica que puede tomar un árbitro de squash ante una interferencia: otorgar el punto directamente al jugador afectado sin necesidad de repetir el rally. Es una herramienta esencial para mantener la fairness del juego en un deporte donde dos jugadores comparten el mismo espacio reducido.
Qué significa stroke
La palabra inglesa “stroke” en el contexto del squash significa literalmente “golpe”, y hace referencia al hecho de que el árbitro le da al jugador el punto como si hubiera ganado el rally con un golpe perfecto. El rival pierde el punto sin haber podido completar su turno.
Cuándo el árbitro concede un stroke
El árbitro concede un stroke al jugador que pidió el let cuando se dan alguna de estas circunstancias:
- Interferencia directa y clara: el cuerpo del rival estaba en la trayectoria del golpe y no hizo ningún intento de apartarse.
- Bloqueo del acceso a la pelota: el jugador no podía llegar a la pelota porque el rival ocupaba el espacio necesario para hacerlo.
- Riesgo de lesión: si el jugador hubiera intentado ejecutar el golpe, habría golpeado al rival con la raqueta. En este caso, el árbitro concede el stroke para proteger la integridad física de ambos jugadores.
- Oportunidad clara de ganar el rally: el árbitro considera que, de no haber habido interferencia, el jugador habría golpeado la pelota de forma ganadora (por ejemplo, hacia el nick o muy baja en la pared frontal).
La diferencia con el let
La distinción entre let y stroke está en la gravedad de la interferencia y en la probabilidad de que el jugador afectado hubiera ganado el rally:
- Let: interferencia real pero menor, o situación ambigua. Se repite el rally.
- Stroke: interferencia grave y clara, o alta probabilidad de que el jugador afectado hubiera ganado. Se adjudica el punto.
La controversia del stroke
El stroke es la decisión más discutida en el squash porque implica un juicio de valor del árbitro sobre lo que “habría pasado” si no hubiera habido interferencia. Esta hipótesis es inherentemente subjetiva, y es común ver a los jugadores discrepar con la decisión.
En el circuito profesional, los partidos con árbitro de silla permiten que los jugadores expresen su desacuerdo, aunque no existe un sistema formal de apelación inmediata como en el tenis.