La pista de squash es un recinto cerrado de geometría precisa donde cada centímetro importa. Las dimensiones estándar de 9,75 metros de largo por 6,4 metros de ancho no son arbitrarias: son el resultado de décadas de evolución del juego y representan el equilibrio óptimo entre el espacio necesario para los desplazamientos y la velocidad del juego. Una pista más grande ralentizaría el juego; una más pequeña lo haría imposiblemente rápido.
Las paredes son el elemento más característico de la pista de squash. La pared delantera es la más alta (4,57 metros hasta la línea de out) y es el objetivo de todos los golpes: para que una jugada sea válida, la pelota debe tocar la pared delantera. Las paredes laterales van bajando en altura desde la delantera hasta la trasera, creando esa geometría inclinada característica. La pared trasera tiene una altura de 2,13 metros hasta la línea de out.
El material de las paredes es determinante para la velocidad de rebote. Las paredes estándar de squash están hechas de yeso o de materiales sintéticos específicamente diseñados para dar un rebote consistente y predecible. Las pistas de cristal, usadas en los torneos de mayor audiencia, deben proporcionar el mismo tipo de rebote que las paredes sólidas para no alterar el juego.
La iluminación en la pista de squash
La iluminación de la pista de squash es crucial y está regulada para garantizar que los jugadores puedan ver la pelota en todo momento. La iluminación debe ser uniforme en toda la pista, sin zonas de sombra que dificulten la visión. La pelota negra del squash es difícil de ver en condiciones de iluminación deficiente, por lo que los torneos de alto nivel especifican requisitos de lux (intensidad lumínica) para garantizar visibilidad óptima.
Las pistas de cristal y el espectáculo
Las pistas de cristal representan la evolución del squash como deporte espectáculo. Las primeras pistas de cristal se instalaron en los años 90 y revolucionaron la forma de ver el squash: de repente, el público podía ver el partido desde múltiples ángulos, siguiendo los desplazamientos de los jugadores en tiempo real. Los Torneos del Circuito PSA (Professional Squash Association) que se celebran en localizaciones emblemáticas (estaciones de tren, museos, terrazas de rascacielos) usan estas pistas de cristal portátiles que se montan y desmontan específicamente para el evento.