En squash, las paredes no son simplemente los límites del campo: son parte activa del juego. A diferencia del tenis, donde la red y las líneas marcan dónde no puede ir la pelota, en squash las paredes son superficies de juego que el jugador usa intencionalmente para crear ángulos y situaciones que el rival no puede anticipar. Este uso multidimensional de las paredes es lo que hace el squash un deporte tan fascinante tácticamente.
La pared delantera es la más importante: toda jugada válida debe pasar por ella antes de que el rival golpee. La pared delantera tiene tres líneas marcadas: el tin (la línea inferior, que delimita la zona de metal por debajo de la cual la pelota no es válida), la línea de servicio (a 1,83 metros del suelo, solo relevante para el saque) y la línea de out (la línea superior, a 4,57 metros, por encima de la cual la pelota es out). Entre el tin y el out está todo el espacio válido de la pared delantera.
Las paredes laterales tienen líneas de out que van descendiendo desde la parte delantera (donde son más altas) hasta la parte trasera (donde son más bajas). Esta geometría en pendiente define el área válida de la pared lateral: una pelota que toque por encima de estas líneas es out. En la pared trasera, la línea de out está a una altura menor que en la delantera. Los jugadores aprenden rápidamente a leer estas líneas y a diferenciar los golpes válidos de los que serían out.
El tin: la línea inferior crítica
El tin es una de las líneas más importantes del squash. El nombre viene del material metálico (tin) con el que está hecho el panel inferior de la pared delantera: cuando la pelota lo toca, hace un sonido claramente diferente al del resto de la pared. Esta característica acústica ayuda al árbitro y a los jugadores a determinar rápidamente si la pelota tocó el tin. Una pelota que toca el tin es error inmediato para el jugador que la golpeó.
El out: ¿qué sucede cuando la pelota toca la línea?
Una pelota que toca exactamente la línea de out se considera out: la línea es el límite exterior del área válida, no el interior. Esto es diferente a otros deportes (como el tenis) donde la línea es parte del área válida. En squash, si hay duda sobre si la pelota tocó la línea, el árbitro puede declarar un let (repetir el punto). En competición de alto nivel, las decisiones de out son frecuentemente consultadas con el árbitro de vídeo en los torneos que disponen de esa tecnología.