Las pruebas de fondo son el terreno donde la resistencia, la economía de carrera y la táctica se unen para definir a los mejores atletas del mundo sobre distancias que van desde los 5.000 metros hasta los 42 kilómetros del maratón. A diferencia de las pruebas de velocidad, donde el resultado se decide en segundos, las pruebas de fondo se desarrollan a lo largo de muchos minutos y permiten cambios de ritmo, tácticas de grupo y finales sprint que las convierten en un espectáculo diferente.
Fisiológicamente, el corredor de fondo necesita una capacidad aeróbica máxima (VO2 máx) muy alta y una economía de carrera —es decir, el oxígeno que consume a una velocidad determinada— muy eficiente. Los mejores fondistas del mundo pueden mantener ritmos de menos de tres minutos por kilómetro durante distancias de 10 kilómetros. Eliud Kipchoge, el mejor maratoniano de la historia, completó los 42,195 km en 2:00:35 en Berlín 2023, lo que supone un ritmo de menos de 2:51 por kilómetro.
El dominio africano en las pruebas de fondo es total desde los años 80. Kenia y Etiopía aportan sistemáticamente los mejores fondistas del mundo en todas las distancias. Figuras como Haile Gebrselassie, Kenenisa Bekele, Tirunesh Dibaba, Eliud Kipchoge o Faith Kipyegon han redefinido lo posible en el atletismo de fondo. España ha tenido en Fermín Cacho (1500m) un campeón olímpico en la zona del medio fondo, pero las pruebas largas de fondo han sido históricamente territorio de potencias africanas.