El heptatlón es la prueba más completa del atletismo femenino. Sus siete disciplinas en dos días consecutivos cubren las principales capacidades atléticas: velocidad (100m vallas y 200m), resistencia (800m), potencia (salto de altura y longitud) y fuerza (lanzamiento de peso y jabalina). Al igual que en el decatlón, los resultados individuales se transforman en puntos según las tablas de World Athletics, y la ganadora es quien más puntos acumula.
Las siete pruebas del heptatlón están ordenadas estratégicamente para alternar el tipo de esfuerzo físico requerido. El primer día comienza con las vallas y termina con el 200m, dos pruebas que exigen explosividad pero diferente ritmo. El segundo día empieza con el salto de longitud y termina con los 800m, que exigen a la atleta mantener una capacidad aeróbica alta después de dos días de competición intensa. La gestión del esfuerzo y la recuperación son tan importantes como el talento técnico.
El récord mundial de Jackie Joyner-Kersee en Seúl 1988 (7.291 puntos) sigue siendo el más longevo de todas las pruebas combinadas del atletismo. La belga Nafissatou Thiam, doble campeona olímpica, ha sido la gran dominadora de la disciplina en los años 2010 y 2020, acercándose al récord pero sin superarlo. La presión que ejerce este legendario récord sobre cada generación de heptatletas convierte el Seúl 1988 en uno de los hitos más duraderos del atletismo mundial.