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Escalada

Deporte de ascensión en roca natural o artificial que combina fuerza, técnica, equilibrio mental y lectura del terreno.

La historia del magnesio (chalk) en la escalada

El carbonato de magnesio o chalk llegó a la escalada en los años 70 procedente de la gimnasia artística, introducido por John Gill, y se convirtió en el complemento más universal del escalador, aunque también uno de los más debatidos éticamente.

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Hay pocos elementos más identificativos de la escalada que el magnesio. El escalador con las manos blancas, el cubo de tela en el cinturón lleno de polvo blanco, las marcas en la roca… El carbonato de magnesio (chalk en inglés) es el complemento más universal del escalador de todo el mundo. Pero no siempre fue así, y su historia es más interesante de lo que parece.

Antes del chalk: manos desnudas

Antes de la llegada del chalk a la escalada, los escaladores usaban las manos tal como estaban: sin ningún tipo de ayuda química para mejorar el agarre. Los primeros escaladores de Yosemite, los alpinistas europeos de los Dolomiti, los boulderistas de Fontainebleau… todos escalaban con las manos desnudas.

Esto tenía consecuencias prácticas: en días calurosos o en situaciones de estrés, las manos sudaban y el agarre se reducía significativamente. Los escaladores usaban a veces colofonia (la misma resina que usan los violinistas) o simplemente aprendían a gestionar el sudor limpiándose las manos en el pantalón.

John Gill: el padre del boulder y del chalk

John Gill es una figura singular en la historia de la escalada. Matemático y gimnasta antes que escalador, Gill comenzó a practicar boulder en los años 50 y 60 con un nivel técnico que adelantaba décadas a su época. Fue el primero en escalar con los dedos puntas (usando solo la punta de los dedos en los holds), en realizar movimientos dinámicos (saltos entre agarramientos) y en concebir el boulder como una disciplina propia separada del alpinismo.

Gill traía del mundo de la gimnasia artística el uso del carbonato de magnesio, que los gimnastas aplicaban en las manos y en las barras para mejorar el agarre y reducir el riesgo de ampollas. Lo aplicó a la escalada y comprobó que la mejora era espectacular.

La expansión del chalk en los años 70

Durante los años 70, el chalk se extendió rápidamente por la comunidad escaladora americana, especialmente entre los boulderistas y los escaladores de Yosemite. Yvon Chouinard, siempre atento a las innovaciones técnicas, contribuyó a su difusión. Al principio hubo resistencia: algunos escaladores consideraban que usar chalk era hacer trampa, una ayuda artificial que debía excluirse para mantener la pureza del deporte.

Pero la eficacia del chalk era innegable. Poco a poco, su uso se normalizó y hoy es prácticamente universal en todas las disciplinas de la escalada (con algunas excepciones en la escalada deportiva en roca de algunas zonas).

El chalk en la roca: el debate ético

El debate que sí persiste es el del impacto visual del chalk en la roca natural. Las marcas blancas en los holds de un sector frecuentado son visibles a larga distancia y pueden afectar al valor paisajístico de la zona. En algunos parques naturales o zonas protegidas, el uso excesivo de chalk está regulado o desaconsejado.

Algunos escaladores usan chalk de colores (beige o marrón) que contrastan menos con la roca, o practican el tickmark (una marca mínima en el hold clave) en lugar de aplicar chalk indiscriminadamente. Otros defienden limpiar los holds al terminar la sesión para no dejar rastro.

El chalk en competición

En los muros de competición, el chalk es de uso libre y universal. Los holds de resina en los muros artificiales se impregnan de chalk a lo largo de las rondas clasificatorias, y el mantenimiento de los holds (limpiarlos entre rounds para garantizar igualdad de condiciones) es una tarea importante para los organizadores.

En competición indoor, la preocupación ecológica sobre el chalk desaparece: el entorno es artificial y las marcas en los holds no afectan a ningún ecosistema.

Preguntas frecuentes

¿Para qué sirve el chalk en escalada?
El chalk (carbonato de magnesio) absorbe la humedad de las manos, mejorando el agarre sobre la roca. Las manos sudadas reducen la fricción sobre los agarramientos, especialmente en los holds pequeños donde es crítico maximizar el contacto. El chalk mantiene las manos secas y mejora significativamente el rendimiento.
¿Quién introdujo el chalk en la escalada?
El escalador y matemático americano John Gill introdujo el uso del carbonato de magnesio en la escalada en los años 60, adaptándolo de su práctica anterior de la gimnasia artística, donde el chalk es de uso habitual. Gill es también considerado el padre del boulder moderno.

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