El hansoku-make —que en japonés significa literalmente «infracción de penalización»— es la sanción máxima del judo. Su declaración por parte del árbitro supone la derrota inmediata del judoka sancionado y la victoria del rival, con independencia de cómo estuviera el marcador en ese momento. A diferencia del shido, que es una penalización menor acumulable, el hansoku-make tiene efecto definitivo e instantáneo.
Hay dos vías para llegar al hansoku-make. La primera es la infracción directa: una acción peligrosa o antideportiva lo bastante grave como para merecer descalificación sin advertencia previa. Los ejemplos más comunes incluyen atacar la columna o el cuello del rival, aplicar una llave articular en una articulación distinta al codo (rodilla, tobillo, hombro), hacer un movimiento que ponga en riesgo la integridad física del rival de forma grave, o actuar de forma antideportiva flagrante. También puede producirse hansoku-make si el judoka toca intencionadamente la cara del rival. La segunda vía es la acumulación: el tercer shido recibido en un mismo combate se convierte automáticamente en hansoku-make.
En el judo de competición moderna, la revisión de vídeo ha cambiado la forma en que se gestionan las descalificaciones. El sistema de video review de la IJF, introducido en la década de 2010, permite a los entrenadores cuestionar decisiones arbitrales que puedan ser incorrectas. Si la revisión confirma que el hansoku-make fue erróneo, se anula. Esto ha añadido una capa de control de calidad a las decisiones arbitrales en los grandes torneos internacionales y ha reducido el número de controversias que quedan sin resolución posible.