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Maratón

La prueba reina del atletismo: 42,195 kilómetros de resistencia, sufrimiento y gloria desde el mito griego de Filípides hasta Kipchoge rompiendo la barrera de las 2 horas.

También conocido como: Marathon, Carrera de maratón, 42K

El maratón es la distancia más icónica del atletismo — 42,195 km que separan al corredor de sus límites físicos y mentales. Nacido del mito griego de Filípides, quien según la leyenda corrió desde la llanura de Maratón hasta Atenas en 490 a.C. para anunciar la victoria sobre los persas, el maratón moderno debutó en los Juegos Olímpicos de Atenas 1896 y se convirtió en símbolo universal del esfuerzo humano. Durante más de un siglo la barrera de las 2 horas pareció inalcanzable; en 2019, Eliud Kipchoge la pulverizó en Viena con un tiempo de 1:59:40 en condiciones especiales no homologables, mientras que el récord oficial vigente pertenece al malogrado Kelvin Kiptum con 2:00:35 en Chicago 2023. En el circuito mundial destacan los seis World Marathon Majors: Boston, Londres, Berlín, Chicago, Nueva York y Tokio, eventos que congregan a decenas de miles de corredores populares junto a la élite mundial. En el maratón olímpico, prueba que por tradición cierra los Juegos, España vivió su época dorada con Martín Fiz (Campeón del Mundo Gotemburgo 1995) y Abel Antón (bicampeón mundial en Atenas 1997 y Sevilla 1999), referentes que inspiraron a generaciones de maratonistas españoles.

El maratón moderno nació en los Juegos Olímpicos de Atenas 1896, inspirado en el relato del mensajero griego Filípides, quien según la leyenda corrió aproximadamente 40 kilómetros desde la llanura de Maratón hasta Atenas en 490 a.C. para anunciar la victoria griega sobre los persas y cayó muerto tras pronunciar «¡Nenikékamen!» («¡Hemos vencido!»). El primer ganador olímpico fue el griego Spyridon Louis, que completó el recorrido en 2 horas, 58 minutos y 50 segundos, convirtiéndose en héroe nacional. La distancia no se estandarizó en 42,195 km hasta los Juegos de Londres 1908, cuando el recorrido fue ajustado para que los corredores partieran desde el castillo de Windsor y llegaran frente al palco real en el estadio White City, fijando así casualmente la distancia definitiva que la IAAF homologó en 1921. El maratón femenino olímpico no llegó hasta Los Ángeles 1984, cuando la estadounidense Joan Benoit ganó el oro inaugural con 2:24:52.

El dominio contemporáneo del maratón de élite ha sido aplastantemente africano, con Kenia y Etiopía acumulando la inmensa mayoría de los récords mundiales y los títulos olímpicos desde la década de 1980. Eliud Kipchoge, keniano nacido en 1984, es considerado el mejor maratonista de la historia: campeón olímpico en Río 2016 y Tokio 2020, ganador de cuatro ediciones del Maratón de Berlín y autor del récord del mundo homologado de 2:01:09 (Berlín 2022) y del sub-2 horas en condiciones especiales en Viena 2019. El fallecido Kelvin Kiptum estableció el récord oficial actual de 2:00:35 en Chicago 2023 antes de morir en un accidente de tráfico en febrero de 2024 con apenas 24 años. En categoría femenina, la etíope Tigist Assefa ostenta el récord mundial con 2:11:53, marcado en Berlín 2023.

La fisiología del maratonista de élite representa un caso extremo de adaptación aeróbica: valores de VO2 máximo superiores a 80 ml/kg/min, umbrales de lactato extraordinariamente elevados y una economía de carrera que les permite desplazarse a ritmos de 2:50 por kilómetro con un gasto energético sorprendentemente bajo. La preparación de un maratón de alto rendimiento combina volúmenes semanales de 160-200 kilómetros con trabajo de calidad específico: tiradas largas a ritmo de maratón, series en pista y carreras de menor distancia para desarrollar la velocidad de base. La nutrición durante la carrera es crítica: los depósitos de glucógeno muscular se agotan entre los 30 y los 35 kilómetros —el famoso «muro»— y la toma estratégica de geles energéticos e hidratación en los avituallamientos puede determinar el resultado. El calzado con placa de carbono, popularizado por Nike con el prototipo usado por Kipchoge en Viena 2019, ha generado una revolución biomecánica y un profundo debate sobre los límites tecnológicos permitidos.

El maratón es hoy uno de los eventos deportivos de participación masiva más populares del mundo. Solo el Maratón de Nueva York supera los 50.000 corredores inscritos cada año, y los seis World Marathon Majors (Boston, Londres, Berlín, Chicago, Nueva York y Tokio) suman más de 250.000 participantes en sus ediciones anuales, con listas de espera que en algunos casos superan los cinco años. A nivel global, la World Athletics estima que más de 110 millones de personas corren regularmente, y el maratón popular ha generado un mercado de calzado, nutrición y tecnología deportiva valorado en decenas de miles de millones de euros. España cuenta con una tradición maratoniana sólida: el Maratón de Madrid supera los 30.000 participantes, Barcelona es sede de una de las pruebas más rápidas de Europa gracias a su perfil llano, y el legado de Martín Fiz, Abel Antón y Chema Martínez sigue inspirando a generaciones de corredores populares y de élite.