La progresión del récord del mundo femenino de maratón
La historia del récord del mundo femenino de maratón comienza mucho más tarde que la masculina, por razones puramente sociológicas: las mujeres no pudieron competir oficialmente en la distancia hasta los años 70. Pero desde ese punto de partida tardío, la progresión ha sido vertiginosa, con marcas que en menos de 50 años han pasado de más de 3 horas a menos de 2:12.
Los orígenes: la lucha por el reconocimiento (1960-1980)
Las primeras marcas femeninas homologadas de maratón datan de los años 60, cuando unas pocas pioneras comenzaron a participar en carreras mixtas o en eventos específicamente femeninos. En 1964, Dale Grieg corrió en 3:27:45 en condiciones no completamente homologadas. En 1967, Kathrine Switzer completó el Maratón de Boston con 4:20 (registrada simplemente como “completó la distancia”).
Las primeras marcas oficialmente reconocidas por la IAAF arrancan en la década de los 70:
- 1971: Beth Bonner (EEUU) corre 3:01:42, primera mujer en bajar de 3:10 en condiciones competitivas reconocidas
- 1975: Jacqueline Hansen (EEUU) baja a 2:43:54
- 1978: Grete Waitz (Noruega) revoluciona el récord con 2:32:29 en Nueva York
- 1979: Waitz vuelve a mejorar: 2:27:33
- 1980: Waitz baja a 2:25:41, primera mujer por debajo de 2:30
La era de los récords por décadas (1980-2003)
Los años 80 y 90 vieron una progresión constante:
- 1983: Grete Waitz llega a 2:25:29
- 1985: Ingrid Kristiansen (Noruega) establece 2:21:06 en Londres, marca que duraría 13 años
- 1998: Tegla Loroupe (Kenya) baja a 2:20:47, iniciando la era keniana femenina
- 2002: Paula Radcliffe (Gran Bretaña) corre 2:18:56 en Londres
- 2002: Radcliffe mejora a 2:17:18 en Chicago
- 2003: Radcliffe establece el histórico 2:15:25 en Londres
El récord de Radcliffe: 16 años de leyenda (2003-2019)
El 2:15:25 de Paula Radcliffe en el Maratón de Londres de abril de 2003 fue una de esas marcas que la comunidad atlética declaró intocable. Radcliffe mejoró el récord anterior (2:17:18, suyo también) en casi dos minutos, corriendo la segunda mitad más rápida que la primera.
Durante 16 años, el récord resistió los embates de sucesivas generaciones de atletas. Tirunesh Dibaba, Mary Keitany, Edna Kiplagat, Gladys Cherono: todas grandes corredoras que se acercaron pero no alcanzaron la marca de Radcliffe.
El récord cayó en octubre de 2019, cuando la keniana Brigid Kosgei corrió 2:14:04 en Chicago, mejorando la marca de Radcliffe en 1:21.
La explosión actual: Kosgei, Assefa y la nueva era (2019-presente)
La caída del récord de Radcliffe pareció liberar una energía contenida durante décadas:
- 2019: Brigid Kosgei, 2:14:04 (Chicago)
- 2023: Tigst Assefa, 2:11:53 (Berlín), una mejora de 2:11 respecto a Kosgei
La actuación de Assefa en Berlín 2023 fue tan impresionante que muchos la comparan con los saltos de Radcliffe en 2002-2003: tiempos que parecen pertenecer a una categoría diferente.
¿Cuánto falta para el sub-2:10 femenino?
Con el récord en 2:11:53, la barrera de las 2:10 está a menos de dos minutos de distancia. La progresión reciente, con mejoras de 2 minutos en una sola actualización del récord, sugiere que podría caer antes de lo que nadie esperaba. La generación de corredoras etíopes y kenianas que está emergiendo ahora mismo tiene el nivel técnico para intentarlo.