Las categorías de edad: el maratón como deporte sin límite de años
Si hay una prueba atlética donde la edad no es una barrera insalvable, esa es el maratón. Mientras los esprintistas alcanzan su pico de rendimiento entre los 22 y 26 años y declinan rápidamente después, los maratonistas suelen alcanzar su mejor nivel entre los 28 y 35 años, y muchos compiten a alto nivel hasta los 40. Y más allá de la élite, el maratón popular es hogar de corredores de todas las edades, con sus propias categorías, récords y comunidades.
El sistema de categorías de veteranos (masters)
La World Athletics y la World Masters Athletics reconocen un sistema de categorías quinquenales que permiten a los atletas de más de 40 años competir contra sus iguales en términos de edad. Las categorías son:
Masculino y Femenino:
- M/F 40: de 40 a 44 años
- M/F 45: de 45 a 49 años
- M/F 50: de 50 a 54 años
- M/F 55: de 55 a 59 años
- M/F 60: de 60 a 64 años
- M/F 65: de 65 a 69 años
- M/F 70: de 70 a 74 años
- M/F 75 y superiores
En cada categoría se mantienen récords mundiales oficiales reconocidos por World Masters Athletics. Estos récords tienen tanto valor simbólico como deportivo para quienes compiten en el mundo del masters running.
Los récords masters más destacados
Los récords mundiales en categorías masters son impresionantes cuando se comparan con los tiempos élite. Algunos ejemplos ilustrativos en categoría masculina:
- M40: los mejores corredores de esta categoría han llegado a tiempos inferiores a 2:08, comparables con los récords olímpicos de hace décadas.
- M50: los récords en esta categoría rondan las 2:20-2:25, tiempos que habrían clasificado para los Juegos Olímpicos hasta bien entrados los años 80.
- M60: récords alrededor de 2:45-2:50, que suponen un rendimiento aeróbico extraordinario para esa edad.
En categoría femenina, los récords masters son igualmente impresionantes, con tiempos en M40 que se aproximan a la marca histórica de Grete Waitz en los años 80.
Carlos Lopes: el campeón olímpico de 37 años
El caso más citado cuando se habla de la edad y el maratón es el del portugués Carlos Lopes, quien el 12 de agosto de 1984 cruzó la meta del maratón olímpico de Los Ángeles con 37 años y 2 meses para convertirse en el campeón olímpico más veterano de la historia del maratón.
Lo más asombroso de Lopes no fue solo su victoria olímpica tardía, sino que ese mismo año 1984 también estableció el récord del mundo de maratón con 2:07:12 en Rotterdam, convirtiéndose en el primer hombre en correr por debajo de 2:08. Un atleta que batía el récord del mundo y ganaba el oro olímpico a una edad en que la mayoría de sus contemporáneos ya se habían retirado.
La historia de Lopes ilustra perfectamente que el maratón no es una prueba en la que la velocidad pura sea el factor determinante. La capacidad aeróbica, la eficiencia del movimiento, la experiencia táctica y la capacidad de gestionar el esfuerzo durante horas son cualidades que pueden seguir mejorando más allá de los 30 años.
El boom del maratón popular entre los mayores de 40
Estadísticamente, el grupo de edad más representado en los grandes maratones populares del mundo no es el de los jóvenes de 25-30 años, sino el de los corredores de entre 40 y 55 años. Este fenómeno tiene múltiples explicaciones:
Motivación de los “bucket list”: para muchas personas, completar un maratón es un objetivo vital que se pospone durante la juventud laboral y familiar activa, y que se afronta cuando se dispone de más tiempo y recursos.
Beneficios para la salud: la investigación científica ha demostrado que el entrenamiento aeróbico moderado tiene beneficios anti-envejecimiento significativos. Muchos corredores de mediana edad se inician en el maratón como herramienta de salud preventiva.
Comunidad y socialización: los grupos de running y los clubes de maratón ofrecen una comunidad social muy valorada por personas en la mediana vida.
El “efecto Ironman”: el maratón es frecuentemente la puerta de entrada al triatlón y a otros deportes de resistencia, muy populares entre personas de más de 40 años.
Los organizadores de los grandes maratones son muy conscientes de este perfil demográfico y diseñan sus eventos pensando tanto en los corredores élite como en los miles de participantes de más edad que buscan completar la distancia con orgullo, independientemente del tiempo que tarden.