Amanda Nunes nació el 30 de mayo de 1988 en Pojuca, Bahía, Brasil. Creció en el noreste brasileño y llegó a las artes marciales mixtas desde el muay thai y el jiu-jitsu brasileño, construyendo una base técnica que más tarde le permitiría dominar el deporte femenino de una manera que ninguna peleadora antes ni después ha conseguido igualar. Su historia es la de alguien que llegó de la nada para convertirse en la figura más grande de las MMA femeninas.
El camino hacia el trono
Nunes llegó a la UFC en 2013 y su ascenso fue gradual pero imparable. Sus primeras victorias llamaron la atención por la potencia de sus golpes —un problema para sus rivales que no anticipaban la potencia de una peleadora de peso gallo— y por la solidez de su grappling. En 2016, con una actuación que tomó por sorpresa a medio mundo del deporte, derrotó a Miesha Tate por sumisión en el primer asalto y se convirtió en campeona del peso gallo femenino de la UFC.
Era el inicio del reinado más largo y dominante en la historia de las MMA femeninas.
La destrucción de Rousey: el cambio de era
El 30 de diciembre de 2016, Amanda Nunes entró al octágono para defender su cinturón frente a Ronda Rousey, la figura más icónica de las MMA femeninas hasta ese momento. Rousey llegaba al combate tras más de un año de ausencia y muchas incógnitas sobre su estado mental y físico, pero seguía siendo una de las deportistas más famosas del mundo.
Nunes la destruyó en cuarenta y ocho segundos, con una lluvia de golpes que el árbitro detuvo rápidamente. Fue el fin de la era Rousey y el comienzo inequívoco de la era Nunes. Esa victoria demostró que “The Lioness” no era solo la campeona defensora: era la mejor del mundo por un margen muy amplio.
El doblete histórico: dos cinturones simultáneos
En diciembre de 2018, Nunes subió al peso pluma para enfrentarse a Cris “Cyborg” Justino, considerada la peleadora más peligrosa del mundo en esa categoría. Cyborg llegaba invicta en más de diez años y con una reputación de ferocidad que asustaba a sus rivales. Nunes la noqueó en el primer asalto.
Con ese resultado, se convirtió en la primera peleadora en la historia de la UFC en ser campeona simultánea de dos divisiones femeninas. Un logro que en el lado masculino solo Anderson Silva, Jon Jones y Georges St-Pierre habían conseguido de una u otra forma, pero que en el lado femenino nadie había alcanzado.
La lista de leyendas derrotadas
Lo que hace verdaderamente singular el palmarés de Nunes es la calidad de las rivales a las que venció. Ronda Rousey, Cris Cyborg, Valentina Shevchenko (dos veces), Miesha Tate, Holly Holm: cada uno de esos nombres es una figura de primer plano de la historia de las MMA femeninas. Haber derrotado a todas ellas —con la mayoría de victorias por finalización— es un argumento aplastante para la tesis de que Amanda Nunes es la mejor peleadora de la historia de las MMA.
El retiro de una leyenda
Tras perder el título del peso gallo ante Julianna Peña y no poder recuperarlo en la revancha, Nunes anunció su retirada en 2023. Se fue del deporte como la peleadora más laureda de la historia de las MMA femeninas, con dos reinados en dos divisiones distintas y victorias sobre prácticamente todas las grandes figuras de su época. “The Lioness” rugió con más fuerza que nadie, y su rugido sigue resonando en la historia del deporte.