El 6 de julio de 2019, en el T-Mobile Arena de Las Vegas, ocurrió algo que nadie olvidará en la historia del UFC. En apenas 5 segundos —el tiempo que tarda un semáforo en cambiar de rojo a verde— el combate entre Jorge Masvidal y Ben Askren había terminado, con Askren inconsciente en el suelo víctima de un rodillazo volador que ya es parte del folclore del MMA.
Cinco segundos que cambiaron la historia
Cuando sonó la campana, Ben Askren siguió su plan: salir rápido hacia Masvidal, bajar la cabeza y buscar el derribo inmediato. Era una táctica que le había funcionado durante toda su carrera —Askren era un luchador olímpico, uno de los mejores del mundo en ese aspecto— pero esta vez la ejecutó de la peor manera posible.
Masvidal vio venir el intento de derribo y reaccionó con un instinto devastador: saltó y lanzó un rodillazo volador (flying knee) en el preciso momento en que la cabeza de Askren estaba en la trayectoria perfecta. El golpe fue limpio, brutal y definitivo. Askren cayó sin sentido antes de llegar al suelo, y el árbitro detuvo el combate a los 5 segundos del inicio del primer round.
El contexto del combate
Para entender la magnitud del momento hay que conocer el contexto previo. Ben Askren era un luchador que había llegado al UFC con una reputación de invencibilidad en el aspecto de la lucha: campeón del Bellator y ONE Championship, con récord impecable, era considerado uno de los candidatos al título del peso wélter.
Además, antes del combate, Askren había hecho declaraciones provocadoras sobre Masvidal, lo que añadía una carga emocional extra al encuentro. La victoria de Masvidal no fue solo un récord de velocidad: fue también una respuesta contundente a todo el ruido mediático previo.
El impacto en la carrera de Masvidal
Este KO histórico fue el detonador del ascenso meteórico de Masvidal en el UFC. Después de años como un luchador competente pero sin grandes títulos, el knock out récord lo catapultó a la primera plana del deporte y lo convirtió en uno de los luchadores más populares de la historia de la organización.
Poco después, noqueó de manera espectacular a Nate Diaz en los «tres puntos» (BMF title) del UFC 244, un combate extraoficial para el título de «Bad Mother F***er» que generó una de las atmósferas más electrizantes de los últimos años en el UFC. Masvidal también disputó el Campeonato del UFC de peso wélter contra Kamaru Usman en dos ocasiones (UFC 251 y UFC 261), aunque no pudo conseguir el título.
El récord en perspectiva histórica
Los 5 segundos de Masvidal superaron el anterior récord de KO más rápido en el UFC, que pertenecía a Todd Duffee (7 segundos). El récord fue convalidado por la organización y figura en los libros de historia del deporte como el tiempo más breve en que un combate oficial del UFC ha terminado de manera definitiva.
Rodillazos voladores como el de Masvidal se practican y se estudian en gimnasios de MMA de todo el mundo, pero la combinación de timing, valentía y precisión que requiere ejecutarlo en el escenario del UFC contra un especialista en derribo es casi irrepetible.