La jaula y el ring son los dos tipos de espacio de combate que existen en las MMA, y aunque en la práctica determinan el mismo tipo de competición, sus diferencias físicas crean dinámicas de combate significativamente distintas. La UFC y la gran mayoría de organizaciones modernas de MMA usan la jaula octogonal (el famoso “Octagon”), mientras que algunas organizaciones japonesas y asiáticas han preferido historicamente el ring.
La jaula de la UFC tiene un diámetro de 9,14 metros (30 pies) en el octágono. Sus paredes de malla metálica (con un recubrimiento que evita cortes) tienen unos 1,8 metros de altura, suficiente para que los luchadores no puedan caer fuera durante el combate pero lo suficientemente bajas para que el público y las cámaras tengan visibilidad. Esta estructura crea un espacio completamente cerrado donde el combate siempre puede seguir.
Una de las características más importantes de la jaula es el cage wrestling: la lucha en las paredes. Cuando un luchador empuja al rival contra la jaula y lo presiona allí (clinch), se crea una situación especializada donde la técnica de clinch, los derribos y el trabajo de piernas son cruciales. Algunos luchadores son especialistas en mantener al rival en la pared o, al contrario, en escapar de esa posición.
Las normas específicas de la jaula
Está prohibido agarrar la jaula con los dedos, insertar los pies en la malla para ganar posición o trepar por las paredes. Estas infracciones pueden resultar en advertencias o en deducción de puntos. Si un luchador usa la jaula ilegalmente para evitar un derribo, el árbitro puede ordenar una posición neutral.
El ring en las MMA
El ring cuadrado introduce elementos diferentes. Las cuerdas no son una superficie sólida, por lo que no se puede presionar al rival contra ellas de la misma manera que en la jaula. Sin embargo, los luchadores pueden quedar atrapados en las cuerdas en posiciones vulnerables. El árbitro tiene la responsabilidad de mover el combate al centro si la posición en las cuerdas es insegura.