El pesaje es uno de los momentos más importantes y más comentados del mundo de las MMA. No es solo una formalidad: representa el resultado de semanas de preparación donde los luchadores manipulan su peso corporal de forma extrema para competir en la categoría que más les convenga estratégicamente. El pesaje es donde se dan situaciones de tensión, agotamiento extremo y, ocasionalmente, dramas que trascienden al mundo deportivo.
La práctica habitual en MMA es competir en una categoría de peso inferior al peso natural del luchador. Para ello, en las semanas previas al combate, el luchador reduce su ingesta de calorías, controla los líquidos y, en los días finales, se deshidrata intensamente para perder los últimos kilos necesarios. Esta práctica, conocida como “cutting weight” o corte de peso, es extendida pero cada vez más cuestionada por sus riesgos para la salud.
Después del pesaje oficial, el luchador tiene 24-30 horas para recuperar su peso “natural” antes de combatir. Es habitual que los luchadores se rehicen con bebidas y sales minerales y recuperen entre 5 y 10 kilos en ese período, lo que significa que en el momento del combate pueden estar significativamente más pesados que el límite de su categoría.
Las comisiones atléticas y el control del pesaje
El pesaje en MMA profesional está supervisado por las comisiones atléticas estatales o nacionales, no directamente por las organizaciones como la UFC. Son las comisiones las que establecen los límites de peso para cada categoría, supervisan el pesaje y aplican las sanciones correspondientes si un luchador no da el peso. Esta separación garantiza cierta independencia regulatoria.
El futuro del corte de peso en MMA
Las comisiones atléticas y las organizaciones están implementando medidas para reducir los cortes de peso extremos. Algunas comisiones monitorizan el nivel de hidratación de los luchadores en las horas previas al pesaje para detectar deshidratación severa. El debate sobre cómo regular esta práctica es uno de los más activos en la industria de las MMA.