Una de las características que hace al MMA único es la amplísima variedad de técnicas que están permitidas. A diferencia del boxeo (solo puñetazos) o el judo (solo proyecciones y llaves), el MMA combina el arsenal completo de varias disciplinas marciales.
Golpes de pie
Los luchadores pueden usar casi cualquier tipo de golpe de pie:
- Puñetazos: directos, ganchos, uppercuts, jabs, cruzados.
- Patadas: frontales, circulares (roundhouse), laterales, de barrido, al cuerpo, a las piernas y a la cabeza.
- Codos: horizontales, diagonales, ascendentes, descendentes (excepto los 12-6 elbows, que van directamente hacia abajo).
- Rodillazos: al cuerpo y a la cabeza, tanto de pie como en clinch.
El clinch
En la lucha cuerpo a cuerpo junto a la valla o en el centro del octágono, los luchadores pueden:
- Continuar golpeando con codos, rodillazos y puñetazos cortos.
- Intentar derribos (takedowns): simple leg, double leg, suplex, body lock.
- Buscar proyecciones o barridos para llevar el combate al suelo.
El suelo
Una vez en el suelo, las posibilidades son aún más amplias:
- Ground and pound: golpear al rival con puñetazos y codos desde posiciones de control como la montura (mount), la espalda (back control) o la guardia pasada (side control).
- Rodillazos: en algunas regulaciones se permiten rodillazos al cuerpo cuando el rival está en el suelo.
- Sumisiones: estrangulaciones y luxaciones desde cualquier posición.
Derribos y proyecciones
El wrestling y el judo aportan al MMA los derribos y las proyecciones. Un derribo efectivo puede cambiar el dominio de un round. Los luchadores también pueden intentar barridos (sweeps) desde el suelo para invertir la posición.
La libertad táctica
Esta combinación de técnicas obliga a los luchadores a dominar múltiples disciplinas o, al menos, a tener defensas sólidas en todas ellas. Un boxeador que no sabe defenderse del derribo perderá ante un luchador de wrestling, y viceversa.