El esguince de tobillo en senderismo tiene una particularidad que no comparte con ningún otro deporte: ocurre, frecuentemente, a horas de camino del punto de inicio, sin acceso a hielo, sin servicio médico cercano y con la necesidad de seguir caminando para llegar al coche o al refugio. La gestión del esguince en campo es tan importante como el tratamiento posterior.
Por qué el senderismo lesiona el tobillo
El terreno desigual
El senderismo se practica sobre terrenos irregulares: piedras sueltas, raíces, caminos embarrados, laderas con piedra deslizante. Cada paso exige al tobillo una adaptación continua que en terreno llano no se produce. La fatiga acumulada en rutas largas reduce la velocidad de reacción de los músculos peroneos —los principales estabilizadores del tobillo— y hace que una pisada en falso que se habría corregido al inicio de la ruta produzca una torsión al final.
La mochila
El peso de la mochila aumenta la carga sobre el tobillo y desplaza el centro de gravedad hacia arriba, lo que amplifica las fuerzas de torsión cuando el pie pisa en falso. Una mochila de 15 kg en una bajada técnica puede triplicar el torque sobre el tobillo respecto a caminar sin carga.
Las bajadas
El 70% de los esguinces de tobillo en senderismo ocurren en las bajadas, no en las subidas. Al bajar, el pie aterriza con más energía y el cuerpo tiene que frenar el impulso hacia adelante. Las piedras húmedas o el terreno con pendiente lateral son especialmente traicioneros. La visibilidad reducida por el cansancio al final del día es otro factor de riesgo.
Evaluación en campo: ¿fractura o esguince?
Ante una torcedura de tobillo en ruta, la primera pregunta es si hay fractura. Las Reglas de Ottawa son los criterios más utilizados para decidir si se necesita radiografía:
Sospecha de fractura si:
- Dolor en la zona del maléolo peroneo o tibial al palpar (en los 6 cm posteriores del maléolo)
- Incapacidad para cargar peso sobre el pie y dar 4 pasos en el momento del accidente y en la evaluación
Si no hay ninguno de estos signos, la probabilidad de fractura es muy baja y se puede tratar como esguince. En caso de duda, trata como fractura hasta demostrar lo contrario.
Actuación en campo
Inmediatamente después de la torcedura:
- Para el movimiento. Siéntate y evalúa si puedes cargar el peso
- Aplica frío local si tienes (nieve, agua fría del arroyo, bolsa de gel del botiquín). 15-20 minutos
- Comprime el tobillo con un vendaje elástico, el calcetín de compresión o cualquier tela disponible
- Eleva el pie por encima del nivel del corazón si descansas
Para continuar la marcha:
- Usa el bastón (o bastón improvisado) en el lado contrario al tobillo lesionado para descargar
- Reduce el ritmo, especialmente en los tramos de bajada
- En terreno técnico, considera el apoyo de un compañero
Señales de que hay que pedir rescate:
- Deformidad visible del tobillo
- Incapacidad total para cargar el peso
- Dolor que aumenta progresivamente al caminar (no mejora con los primeros minutos)
- Entumecimiento o sensación de frío en el pie (puede indicar compromiso vascular)
Tratamiento tras volver
Grado I (distensión sin rotura): crioterapia las primeras 48-72 horas, vendaje funcional, movilidad precoz sin dolor. Vuelta al senderismo en 1-2 semanas con taping o tobillera.
Grado II (rotura parcial): fisioterapia durante 3-6 semanas. Ejercicios propioceptivos en plato de Freeman. No volver al terreno técnico hasta recuperar el 80% de la fuerza y el control del equilibrio.
Grado III (rotura completa): valorar inmovilización con bota 3-4 semanas. Rehabilitación de 6-8 semanas. La cirugía se reserva para inestabilidad crónica tras rehabilitación.
Prevención
- Calzado de trekking con caña media o alta: la caña alta reduce el rango de inversión y amortigua las torsiones en terreno técnico
- Bastones de trekking: redistribuyen el peso entre los cuatro puntos de apoyo, reducen la carga sobre el tobillo en bajadas y aumentan la estabilidad lateral
- Fortalecimiento de peroneos: ejercicios de eversión resistida con banda elástica; los peroneos son la primera línea de defensa del tobillo en la inversión
- Calzado adecuado al terreno: no usar zapatillas de running en senderos técnicos; la suela suave y la baja estabilidad lateral no son suficientes para terreno con piedra suelta o pendiente lateral
- Gestión de la fatiga en ruta: las torceduras ocurren más al final del día. Reducir el ritmo en los últimos kilómetros de una ruta larga es una medida preventiva simple y efectiva