El alpinismo es senderismo que ha cruzado la frontera hacia el terreno técnico: glaciares con grietas, pendientes de nieve y hielo donde una caída puede ser mortal, crestas expuestas donde el viento puede tumbar a una persona. En ese entorno, las normas de seguridad dejan de ser recomendaciones para convertirse en protocolo de supervivencia.
El material técnico
El equipo de alpinismo en nieve y hielo es diferente al del senderismo convencional:
Crampones: rejillas metálicas de puntas que se fijan a las botas y proporcionan agarre en nieve dura y hielo. Los crampones de diez puntas son suficientes para pendientes moderadas de nieve; los de doce puntas con puntas delanteras horizontales permiten escalar hielo vertical. El material de la bota debe ser compatible con el sistema de fijación del crampón.
Piolet: el instrumento más característico del alpinismo. Sirve para apoyarse en las pendientes de nieve, tallar escalones y, principalmente, para ejecutar el autofreno: la técnica de clavarlo en la nieve para frenar una caída. Aprender la técnica del autofreno es lo primero que se aprende en un curso de alpinismo.
Arnés, casco y cuerda: el arnés completo (cintura y perneras) permite conectarse a la cuerda con seguridad. El casco protege contra caída de piedras (frecuente en montaña) y golpes en caídas. La cuerda conecta a los miembros de la cordada.
La cordada en glaciar
En un glaciar, las grietas (hendiduras en el hielo que pueden tener decenas de metros de profundidad) son invisibles bajo la nieve fresca. Ir encordado en glaciar no es opcional: es la única protección ante una caída en grieta.
Los miembros de la cordada se conectan a la cuerda con el nudo mariposa o con el ocho pasante al puente del arnés, dejando 8-10 metros de cuerda entre cada persona. Esta distancia permite que los que no han caído tengan tiempo de reaccionar y clavar el piolet para detener la caída antes de que el peso tire de ellos.
En caso de caída en grieta, la persona que cae debe intentar frenar apoyando brazos y piernas en las paredes de la grieta. Los compañeros ejecutan el protocolo de freno: caer al suelo, clavar el piolet, aplicar todo el peso sobre él y mantener la posición hasta que la caída se detiene.
Normas de progresión en terreno técnico
Nunca sueltes el piolet: en pendiente de nieve, el piolet siempre va en la mano de arriba con la punta del pico hacia adelante. Si resbalaras, la reacción de clavar el piolet debe ser automática.
Progresión asegurada: en pasos técnicos, los miembros de la cordada no se mueven todos a la vez. Uno asegura mientras el otro progresa. Se instalan anclajes (en nieve: pickets; en hielo: tornillos) y se pasa la cuerda por ellos para limitar la caída.
Respetar las horas de salida: en alpinismo, la salida suele ser de madrugada (2-4 AM) para llegar a las zonas técnicas antes de que el calor del sol ablande la nieve y aumente el riesgo de aludes y caída de piedras. Las condiciones de nieve son mejores —más duras y seguras— al amanecer.
El líder de la cordada: en la cordada, el miembro más experimentado suele ir primero en la ascensión para reconocer el terreno y elegir la línea más segura, y último en el descenso para controlar la situación de los compañeros.
Formación y guías
El alpinismo técnico no se aprende leyendo: requiere práctica progresiva bajo supervisión. Los cursos de iniciación al alpinismo de las federaciones de montaña y las escuelas de los guías de montaña certificados (UIAGM/IFMGA) son el camino correcto. Un guía titulado conoce el terreno, las condiciones y las técnicas de rescate que pueden marcar la diferencia en una emergencia.