El skyrunning nació como una sola disciplina: el Vertical Kilometer. Un objetivo simple, una regla clara, una prueba que en su pureza y brutalidad capturaba todo lo que el deporte quería ser. Pero la historia del skyrunning es también la historia de cómo ese punto de partida fue evolucionando y ramificándose hasta producir el abanico de disciplinas y circuitos que hoy conocemos, una evolución que refleja tanto el crecimiento del deporte como los cambios en las expectativas de atletas, organizadores y aficionados.
El Vertical Kilometer: la disciplina original
El Vertical Kilometer fue el formato con el que Marino Giacometti codificó el skyrunning a principios de los años 90. Su definición es tan simple como brutal: superar 1.000 metros de desnivel positivo en no más de 5 km de distancia horizontal. En términos prácticos, esto significa correr (o, más exactamente, subir corriendo) a lo largo de una ladera montañosa que tiene una pendiente media superior al 20%, durante un tiempo que para los mejores del mundo se sitúa entre los 30 y los 50 minutos y para los corredores populares puede extenderse a una hora o más.
El VK tiene el atractivo de la pureza: es un tipo de prueba que no admite tácticas complicadas. Subes lo más rápido que puedes desde el primer metro. Tu único enemigo es la gravedad y tu propia capacidad pulmonar y muscular. Esta claridad lo convirtió en el formato ideal para los primeros años del skyrunning, cuando el deporte necesitaba algo simple y poderoso que lo diferenciara del trail running convencional.
La SkyRace: el skyrunning llega a la media distancia
A medida que el circuito crecía y el número de corredores interesados en el skyrunning aumentaba, surgió la demanda de pruebas más largas que combinaran el VK con tramos de terreno variado en alta altitud. Esta demanda dio lugar a la SkyRace, la disciplina de media distancia del skyrunning.
La SkyRace tiene criterios más complejos que el VK: entre 20 y 40 km de distancia, con al menos el 40% del recorrido por encima de los 2.000 metros de altitud y una pendiente media superior al 6%. Estas condiciones garantizan que la prueba sea verdaderamente de alta montaña y no simplemente una carrera de trail running en terreno más o menos empinado.
La Zegama-Aizkorri es la SkyRace más famosa del mundo: 42 km con 4.300 m de desnivel, con tramos que alcanzan pendientes extremas y un ambiente que la convierte en la carrera más emblemática del calendario. Su éxito desde 2002 demostró que la SkyRace podía ser el formato estrella del skyrunning y atraer tanto a atletas de élite internacional como a la afición más entusiasta del deporte.
La SkyUltra: el skyrunning de fondo
El crecimiento del trail running de ultra-distancia —la UTMB y sus derivadas habían creado un mercado enorme para los aficionados a correr largas distancias en montaña— empujó al skyrunning a explorar también el territorio de la ultra-distancia. Así nació la SkyUltra: pruebas de más de 40 km con los mismos criterios de altitud y pendiente que la SkyRace, pero con distancias que pueden llegar a los 70-80 km y duraciones que para los corredores populares superan las 10-12 horas.
La Transvulcania de La Palma es el ejemplo más conocido de SkyUltra en España: 74 km con 4.600 m de desnivel, con tramos a más de 2.400 metros de altitud y un perfil de desnivel que combina grandes bajadas con grandes subidas de forma implacable. Su inclusión en el Skyrunner World Series y su atracción de los mejores corredores de ultra-distancia del mundo confirman que la SkyUltra tiene el nivel suficiente para ser parte del más alto escalón del deporte.
El Skyrunner World Series: tres décadas de crecimiento
El Skyrunner World Series (SWS) es el circuito que agrupa las pruebas más importantes del skyrunning mundial bajo la supervisión de la ISF. Desde su formato moderno establecido en 2002, el SWS ha crecido de un puñado de carreras europeas a un calendario con pruebas en Europa, Asia, América y Oceanía.
Este crecimiento ha venido acompañado de una mayor diversidad de formatos: el SWS tiene hoy categorías para VK, SkyRace y SkyUltra, con tablas de puntos separadas para cada disciplina y una clasificación general que premia la versatilidad entre distintos formatos.
La Golden Trail World Series: la revolución de la visibilidad
En 2018 apareció la Golden Trail World Series (GTWS), un circuito que cambió la manera en que el trail running y el skyrunning se presentaban al público. La GTWS, impulsada con capital privado y una producción audiovisual de primer nivel, apostó por algo que el SWS no había desarrollado con la misma intensidad: convertir las carreras en espectáculos mediáticos con retransmisión en directo, cobertura en redes sociales y un formato de producción cercano al del deporte mainstream.
Los resultados en términos de audiencia fueron significativos: el GTWS llevó el skyrunning y el trail running a públicos que nunca habían seguido el SWS, y estableció un nuevo estándar de producción para los eventos del deporte de montaña. La competencia entre ambos circuitos —que también ha llevado a colaboraciones— ha sido positiva para el desarrollo del skyrunning como deporte con proyección global.