Si el All England es la catedral del bádminton, el British Open ocupa ese mismo lugar en el squash. Fundado en 1930, durante décadas fue el torneo que determinaba quién era el mejor jugador del mundo. Sus récords de victorias pertenecen a nombres que son leyenda del deporte: Hashim Khan, Jahangir Khan y, en categoría femenina, la extraordinaria Heather McKay, cuya racha en el torneo es uno de los récords deportivos más impresionantes de cualquier deporte.
Los orígenes del torneo más importante
El British Open nació en una época en que el squash era principalmente un deporte de élite practicado en clubes privados británicos. Las primeras ediciones fueron modestas en términos de participación internacional, pero rápidamente el torneo atrajo a los mejores jugadores del mundo, principalmente de Pakistán, Australia y Egipto.
Durante las décadas de los 50, 60 y 70, la familia Khan de Pakistán dominó el British Open de manera casi absoluta. Hashim Khan ganó el título 7 veces, su hermano Azam Khan 4 veces, y varios otros miembros de la familia Khan acumularon títulos y subcampeonatos que convirtieron el apellido en sinónimo de squash de élite.
Jahangir Khan: 10 títulos en una década
Jahangir Khan, el nieto de Hashim, llevó el dominio de la familia a su máxima expresión en el British Open. Ganó el torneo 10 veces entre 1982 y 1991, una década de dominio absoluto que coincidió con su racha de 555 partidos invictos y su hegemonía en el squash mundial.
El British Open fue el escenario donde Jahangir demostró año tras año que era incomparable. Ganar 10 veces en un torneo que reunía a los mejores del mundo durante 10 años es un récord que refleja una consistencia y calidad excepcionales. Ningún jugador masculino ha vuelto a acercarse a esa cifra.
Heather McKay: el récord femenino más inalcanzable
Si Jahangir tiene el récord masculino, el récord femenino del British Open pertenece a Heather McKay y es, si cabe, aún más impresionante. La jugadora australiana ganó el torneo 16 veces consecutivas entre 1962 y 1977. Dieciséis títulos consecutivos en quince años.
McKay no solo dominó el British Open: dominó el squash femenino mundial de manera absoluta durante esa época. Se dice que en toda su carrera profesional solo perdió dos partidos. Su invencibilidad fue tal que se retiró del squash profesional para competir en racquetball, donde también alcanzó el número uno mundial.
Ninguna jugadora de squash en la historia se ha acercado remotamente a sus 16 títulos del British Open. Es, posiblemente, el récord individual más dominante en cualquier deporte de raqueta, masculino o femenino.
La decadencia y el renacimiento
A finales de los años 90, el British Open fue suspendido por problemas de patrocinio y organización. El circuito profesional de squash había crecido y otros torneos habían ganado importancia, lo que hizo más difícil mantener el presupuesto necesario. El torneo fue revivido en formato reducido a partir de 2009, pero ya nunca recuperó el estatus que tuvo en sus años dorados.
Los récords del British Open pertenecen a una era en que este torneo era el máximo referente del squash mundial. Aunque el deporte ha continuado evolucionando, los nombres de Jahangir Khan y Heather McKay en el palmarés del British Open seguirán siendo el punto de referencia de las generaciones futuras.