El Campeonato del Mundo de Squash es el torneo que determina quién puede reclamar el título de mejor del planeta. Desde su primera edición en 1976, el campeonato ha reunido a las mayores figuras del deporte y sus récords de victorias pertenecen a jugadores que han definido épocas completas. Jahangir Khan en masculino y Nicol David en femenino son los nombres que encabezan esas listas, pero la historia del campeonato es rica en protagonistas y momentos históricos.
Los inicios del campeonato mundial
Antes de 1976, el squash no tenía un campeonato mundial oficial. El British Open cumplía esa función de facto, pero la necesidad de un torneo propiamente mundial fue creciendo a medida que el deporte se internacionalizaba. La Federación Internacional de Squash (WSF) organizó el primer campeonato en 1976 en Australia, y el torneo fue ganado por Geoff Hunt, el gran campeón australiano que dominó el squash en esa época.
El torneo femenino comenzó tres años después, en 1979, con la victoria de Heather McKay, la misma jugadora que había ganado 16 veces el British Open. La continuidad entre el dominio en el British Open y en el Campeonato del Mundo fue inmediata.
Jahangir Khan: el campeón más joven y el más laureado en masculino
Jahangir Khan ganó su primer título mundial en 1981 con 17 años, convirtiéndose en el campeón más joven de la historia del torneo. Sus seis títulos mundiales (1981, 1982, 1983, 1984, 1985 y 1988) están distribuidos en la década en que fue prácticamente invencible en el circuito internacional.
Después del fin de la racha invicta en 1986, Jahangir siguió siendo un jugador de primer nivel pero con más vulnerabilidad. Su sucesor en la hegemonía pakistaní fue Jansher Khan —sin relación de parentesco cercano— que ganó el campeonato del mundo en 8 ocasiones entre 1987 y 1996, superando en número de títulos al propio Jahangir. Jansher es, por tanto, el jugador con más títulos mundiales masculinos en la historia del squash.
Nicol David: el dominio que redefinió el squash femenino
En el lado femenino, Nicol David construyó su legado con una consistencia que no tenía precedentes en el deporte moderno. Sus 8 títulos mundiales entre 2005 y 2014 son el récord absoluto en la historia del campeonato femenino. En esas nueve ediciones solo falló el título en dos ocasiones, lo que refleja un dominio estadístico extraordinario.
Lo notable es que David ganó el campeonato en distintas épocas y ante distintas generaciones de rivales: cuando empezó a ganar, sus rivales eran jugadoras veteranas que habían dominado en los años 90; cuando terminó su ciclo ganador, se enfrentaba a jugadoras diez años más jóvenes que ella. Vencer a distintas generaciones es el sello de los grandes campeones.
Pakistan y el legado del squash mundial masculino
La historia del squash mundial masculino está profundamente ligada a Pakistán. Entre Hashim Khan, Roshan Khan, Aziz Khan, Jahangir Khan y Jansher Khan, la familia y el país produjeron una generación tras otra de campeones mundiales. El squash en Pakistán tiene raíces en la práctica de las fuerzas armadas durante la época colonial, y esa tradición se convirtió en cultura nacional que durante décadas produjo los mejores jugadores del planeta.
En el squash contemporáneo, Egipto se ha convertido en la nueva potencia dominante, con jugadores como Mohamed ElShorbagy, Ali Farag y Nour El Sherbini estableciendo nuevos récords. Pero la historia del campeonato mundial sigue siendo, en gran parte, la historia de Pakistan, Australia y Malasia: los países que han definido la excelencia en el squash durante sus primeras cinco décadas.