El 27 de mayo de 2017, Kilian Jornet partió del campo base avanzado del Everest a las 9 de la noche con una linterna frontal, un mono ligero y la determinación de batir el récord de velocidad de la montaña más alta del mundo. Diecisiete horas y veintiséis minutos después, había subido y bajado 8.848 metros sin oxígeno suplementario, sin cuerdas fijas y prácticamente solo. Era la segunda vez en una semana que lo hacía.
El contexto: la primera subida
La historia empieza el 20 de mayo de 2017, cuando Kilian completó su primera subida al Everest por la vertiente norte (tibetana). Partiendo del ABC a medianoche, llegó a la cima y bajó en un total de 26 horas y 26 minutos. Ya era un tiempo extraordinario, muy por debajo de cualquier referencia previa de alpinismo rápido en el Everest sin oxígeno.
Sin embargo, el propio Kilian sabía que podía hacerlo mejor. Las condiciones en esa primera subida no habían sido perfectas, y la ruta tenía tramos donde había podido ir más rápido.
La segunda subida: el récord definitivo
Una semana después, con las piernas que habían subido el Everest una sola semana antes, Kilian Jornet regresó al ABC y volvió a emprender el ascenso. Esta vez las condiciones eran mejores: tiempo estable, visibilidad correcta, temperatura fría pero manejable.
A las 9 de la noche del 27 de mayo, arrancó. Diecisiete horas y veintiséis minutos después, había completado el ascenso y descenso de la montaña más alta del mundo, batiendo su propio récord de la semana anterior por más de nueve horas.
El tiempo de 17 horas y 26 minutos es el récord oficial del Everest desde el campo base avanzado (ABC) a 6.400 metros, sin oxígeno suplementario y sin cuerdas fijas.
Por qué este récord es tan excepcional
Para entender la magnitud de la hazaña, hay que contextualizar qué significa subir el Everest:
La altitud: Por encima de los 8.000 metros, el nivel de oxígeno disponible es aproximadamente un tercio del que existe a nivel del mar. En esas condiciones, el cuerpo entra en una zona de deterioro progresivo: las células no reciben suficiente oxígeno para funcionar correctamente, el pensamiento se vuelve lento y el riesgo de edema cerebral y pulmonar es real.
La distancia vertical: Desde el ABC a 6.400 metros hasta la cima a 8.849 metros hay más de 2.400 metros de desnivel vertical solo de subida. Luego hay que bajarlos.
El tiempo empleado: Las expediciones más rápidas en estilo alpino, con los alpinistas más veloces y experimentados del mundo, tardan entre 20 y 30 horas en el ascenso solo. Kilian hizo el ascenso y descenso completo en 17:26.
El debate sobre la verificación
La primera subida de Kilian generó un debate sobre la verificación, ya que fue realizada de manera muy solitaria y con el registro GPS como principal evidencia. La segunda subida, una semana después, fue más verificada y es la que figura como récord oficial.
El debate, sin embargo, tuvo corta vida: los datos del GPS, los testigos en el campo base y la coherencia con el perfil atlético de Kilian dejaron pocas dudas sobre la autenticidad de los registros.
El impacto en el trail running y el alpinismo
Los récords del Everest de Kilian fueron el mayor impacto mediático que el trail running ha tenido nunca en los medios generalistas. Durante días, el nombre de Kilian Jornet apareció en portadas de periódicos y programas de televisión de todo el mundo, llevando el trail running y el alpinismo de velocidad a audiencias que nunca antes habían prestado atención a estos deportes.