El trail running ha pasado en pocas décadas de ser un deporte de nicho, practicado por entusiastas de la montaña sin apenas estructura organizativa, a convertirse en una disciplina con cientos de millones de euros en patrocinios, contratos profesionales y retransmisiones globales. Con ese crecimiento ha llegado también la necesidad de un marco antidopaje serio y creíble.
El marco regulador
El trail running no tiene una federación internacional propia completamente independiente. Los corredores de élite están adscritos en su mayoría a sus respectivas federaciones nacionales de atletismo, que a su vez están bajo el paraguas de World Athletics (antigua IAAF). World Athletics es signataria del Código Mundial Antidopaje de la WADA (World Anti-Doping Agency), por lo que los corredores de trail reconocidos como atletas de élite están sujetos a este código.
La ITRA colabora con estos organismos para extender la cultura antidopaje al trail running, aunque la gestión de los controles corresponde principalmente a las federaciones nacionales y a World Athletics para los atletas de nivel internacional.
Los controles en carrera
En las principales carreras del circuito, como el UTMB, se realizan controles antidopaje en la llegada. Los primeros clasificados y un número aleatorio de corredores son seleccionados para proporcionar una muestra de orina o sangre.
Además de los controles en competición, los corredores de élite clasificados en los pools de seguimiento de sus federaciones nacionales están sujetos a controles fuera de competición, para los que deben declarar su paradero diariamente y estar disponibles en una hora concreta al día.
Las sustancias más relevantes en trail running
El trail running es un deporte de resistencia aeróbica, lo que hace especialmente relevantes las sustancias que mejoran el transporte y el uso del oxígeno:
EPO (eritropoyetina): La EPO estimula la producción de glóbulos rojos, mejorando el transporte de oxígeno a los músculos. Es la sustancia más asociada históricamente con el dopaje en deportes de resistencia.
Transfusiones de sangre: Las transfusiones autólogas (de la propia sangre del atleta) o heterólogas aumentan la cantidad de glóbulos rojos disponibles. Están prohibidas aunque la sangre sea del propio deportista.
Corticosteroides: Son antiinflamatorios muy potentes que pueden enmascarar el dolor y acelerar la recuperación. Muchos médicos los prescriben por razones legítimas, pero su uso en competición requiere una Autorización de Uso Terapéutico (AUT).
Betabloqueantes y diuréticos: Menos relevantes en trail que en otros deportes, pero igualmente prohibidos en competición.
La ética antidopaje en la comunidad trail
La comunidad del trail running tiene una cultura especialmente crítica con el dopaje. La imagen del deporte está muy ligada a valores de conexión con la naturaleza, esfuerzo auténtico y respeto por los límites del cuerpo humano. Un escándalo de dopaje impacta de manera especialmente profunda en una comunidad que construye su identidad sobre la autenticidad.
Organizaciones como el UTMB han reforzado en los últimos años sus protocolos antidopaje precisamente para proteger la integridad de la competición y la credibilidad del deporte ante el creciente interés de patrocinadores e instituciones.