El sucesor: el mallorquín que tomó el relevo
Mario Mola (Palma de Mallorca, 1990) encarna el relevo generacional más difícil del deporte español reciente: suceder a Javier Gómez Noya como número uno del triatlón mundial. Que lo lograra no con uno sino con tres títulos mundiales consecutivos dice todo sobre la calidad del triatleta balear y sobre la salud del sistema que produce campeones en España.
Mola llegó al circuito de la World Triathlon Series (WTS) como un talento en desarrollo al que los aficionados y técnicos seguían de cerca por su potencia en la carrera a pie. Con el paso de los años fue consolidando todas las facetas del triatlón hasta convertirse en el triatleta más completo del mundo durante el período 2016-2018, superando a rivales de primera línea como el francés Vincent Luis o el británico Jonathan Brownlee.
Los tres títulos mundiales consecutivos
El primer título mundial de Mola llegó en 2016, el año inmediatamente posterior al último campeonato de Gómez Noya. La continuidad fue perfecta: donde el gallego dejó la corona, el mallorquín la recogió sin solución de continuidad. El título de 2016 fue el resultado de una temporada extraordinaria en la que Mola acumuló puntos con una regularidad impresionante, ganando pruebas en distintos continentes y llegando siempre entre los mejores en las citas más importantes del calendario.
En 2017, repitió el título con una solidez aún mayor. La temporada fue un recital de consistencia: victorias en pruebas del circuito WTS en ciudades como Yokohama, Hamburgo y Edmonton, y un rendimiento de primer nivel en todas las etapas del calendario. Mola demostraba que no era un campeón de una sola temporada sino un deportista capaz de mantener el nivel más alto durante años.
El tercero y definitivo, en 2018, cerró el ciclo de tres años en lo más alto del triatlón mundial. Con ese título, Mola sumó sus tres campeonatos consecutivos y se convirtió en el segundo triatleta español de la historia en ganar más de un título mundial, solo por detrás de los cinco de Gómez Noya.
El perfil del campeón: la carrera a pie como arma definitiva
Si Gómez Noya construía su ventaja sobre todo en la natación, Mola es el triatleta más temido en la carrera a pie. Su capacidad para mantener ritmos muy exigentes durante los kilómetros de carrera —cuando el cuerpo ya ha acumulado el esfuerzo de la natación y el ciclismo previos— es su mayor fortaleza y la que más veces le ha dado la victoria cuando llegaba a la transición en posiciones retrasadas.
Esta característica convierte a Mola en un rival especialmente peligroso en los últimos compases de cada prueba. Muchos rivales que salían del agua y terminaban el segmento de ciclismo con cierta ventaja veían cómo el mallorquín los alcanzaba y los dejaba atrás en los últimos kilómetros de carrera. El resultado es que Mola ha ganado muchas más pruebas de las que dominó durante la natación o el ciclismo, lo que habla de su inteligencia táctica para gestionar el esfuerzo.
El relevo generacional: de Noya a Mola
El paso de Gómez Noya a Mola en la cima del triatlón mundial es uno de los relevos generacionales más exitosos del deporte español. No hubo un vacío de poder, no hubo años de sequía: en cuanto Gómez Noya fue reduciendo su presencia en el circuito olímpico para centrarse en la larga distancia, Mola estaba listo para ocupar su lugar.
Este relevo no fue casual. La Federación Española de Triatlón (FETRI) y el sistema de tecnificación español habían trabajado durante años para tener una generación capaz de continuar en la cima. Junto a Mola, triatletas como Fernando Alarza y Roberto Sánchez Mantecón completaron un equipo masculino que fue durante años el más fuerte del mundo, con victoria en pruebas de relevo mixto y equipos en los Campeonatos de Europa y del Mundo.
La continuidad española en la cima mundial
Lo que hace especialmente notable la carrera de Mario Mola es el contexto en el que se produce: ganar tres mundiales en un deporte en el que España ya había ganado cinco con Gómez Noya no es la excepción de un talento irrepetible, sino la confirmación de un modelo deportivo que genera campeones de forma sistemática.
La combinación de clima favorable para el entrenamiento, infraestructuras de tecnificación, una federación activa y una cultura del triatlón arraigada en España ha producido una escuela que ningún otro país ha conseguido igualar. Mola es la prueba viviente de que el éxito español en el triatlón no termina con Gómez Noya: es una tradición que sigue produciendo campeones del mundo.