La UFC: cómo nació la organización de artes marciales mixtas más grande del mundo
La Ultimate Fighting Championship (UFC) nació en 1993 con una premisa provocadora: ¿cuál es el arte marcial más efectiva en combate real? El primer evento, UFC 1, se celebró el 12 de noviembre de 1993 en Denver, Colorado, y presentaba un torneo de un solo día con luchadores de distintas disciplinas: kickboxers, judokas, luchadores de sumo, boxeadores y practicantes de jiu-jitsu.
El ganador de aquel primer torneo fue Royce Gracie, un practicante de jiu-jitsu brasileño de complexión delgada que derrotó a rivales más grandes y fuertes mediante técnicas de sumisión en el suelo. La victoria de Gracie fue una revelación: el jiu-jitsu brasileño, y en general el grappling (la lucha en el suelo), era devastadoramente efectivo contra los golpeadores que no tenían formación en ese terreno.
Durante sus primeros años, la UFC fue extremadamente polémica. Las pocas reglas del evento original (se prohibían únicamente los mordiscos y los golpes en los ojos) fueron denunciadas por políticos y activistas que pedían la prohibición del deporte. El senador John McCain llegó a calificarlo como “pelea de gallos humana” y consiguió que el evento fuera prohibido en numerosos estados americanos.
La transformación: de espectáculo sin reglas a deporte organizado
La supervivencia y el crecimiento de la UFC se debieron en gran medida a la adopción de un marco regulatorio completo y a la compra de la organización por Zuffa LLC (Dana White, Frank Fertitta y Lorenzo Fertitta) en 2001. Los nuevos propietarios transformaron la UFC de un evento de combate casi sin reglas en un deporte organizado con árbitros entrenados, médicos en el ringside, reglas unificadas (Unified Rules of MMA) y divisiones de peso claras.
Las reglas unificadas adoptadas en 2000-2001 establecieron las bases del MMA moderno: los combates se dividen en tres o cinco asaltos de cinco minutos, los jueces puntúan los asaltos cuando no hay KO ni sumisión, y se prohíben los ataques a los ojos, la cabeza, la ingle, la nuca y las articulaciones menores.
Con este nuevo marco, la UFC consiguió la aprobación de comisiones atléticas en distintos estados y países, y el deporte comenzó a crecer de forma exponencial.
Las divisiones de peso y los campeones más icónicos
La UFC organiza la competición en doce divisiones masculinas (desde los 52,2 kg del peso paja hasta los más de 120 kg del peso pesado) y cuatro femeninas. Cada división tiene su propio campeón y una clasificación de los diez mejores contendientes.
Jon Jones es considerado por muchos expertos el mejor luchador de la historia de la UFC. Campeón de peso semipesado durante años con defensa tras defensa del título, Jones tiene un historial de victorias contra los mejores de su era que pocos pueden igualar. Su paso al peso pesado fue muy esperado, y ha ganado también el título en esa categoría.
Khabib Nurmagomedov se retiró invicto (29-0) como campeón de peso ligero tras derrotar a Conor McGregor y Justin Gaethje, consolidando una racha de dominancia que muchos consideran la más impresionante de la historia del deporte.
Conor McGregor es el luchador más popular de la historia de la UFC y uno de los deportistas más reconocibles del mundo. Fue el primer luchador en ostentar simultáneamente dos títulos en diferentes categorías (pluma y ligero) y su combate contra Khabib en 2018 fue el evento más visto en la historia de la organización.
El modelo de negocio y el impacto global
La UFC fue adquirida en 2016 por la empresa WME-IMG por más de 4.000 millones de dólares, la mayor transacción en la historia del deporte de combate. Esta valoración refleja el crecimiento explosivo del MMA y la UFC como fenómeno global.
La UFC organiza más de 40 eventos al año en distintos países del mundo, con eventos regulares en Estados Unidos, Europa, Asia, Latinoamérica y Oriente Medio. Su plataforma de streaming UFC Fight Pass y sus acuerdos televisivos con ESPN llevan los combates a decenas de millones de hogares en todo el mundo.