Las MMA generan estadísticas que desafían la imaginación. Desde el KO más rápido en la historia de la competición hasta rachas ganadoras que parecen imposibles, el mundo de las artes marciales mixtas tiene sus propios récords de leyenda.
El KO de 5 segundos: Masvidal contra Askren
El 6 de julio de 2019, Jorge Masvidal protagonizó el momento más rápido de la historia del UFC. Cuando el árbitro dio inicio al combate contra Ben Askren, Masvidal corrió hacia él lanzando una rodilla voladora que impactó en la cabeza de Askren cuando este se estaba agazapando para intentar un derribo. El tiempo total del combate: 5 segundos.
Askren quedó inconsciente en el suelo, el árbitro paró el combate y el público del T-Mobile Arena de Las Vegas tardó varios segundos en asimilar lo que acababa de presenciar. El vídeo del KO se convirtió en uno de los clips más vistos de la historia de las MMA.
Khabib Nurmagomedov: 29-0 y retirado
El daguestaní Khabib Nurmagomedov se retiró de las MMA en 2020 con un récord perfecto de 29 victorias y 0 derrotas. Lo que hace este récord especialmente impresionante es la calidad de los rivales: Khabib venció a todos los campeones y excampeones del UFC que se cruzaron en su camino, incluyendo a Conor McGregor, Dustin Poirier y Justin Gaethje.
Su estilo era casi irrebatible: una vez que llevaba al rival al suelo, la presión física y técnica que ejercía era tan asfixiante que ningún luchador pudo liberarse de forma efectiva. Khabib se retiró campeón invicto en el momento de mayor dominio, sin esperar a una derrota.
Anderson Silva y la racha más larga en el UFC
Anderson Silva estableció entre 2006 y 2012 la racha de victorias consecutivas dentro del UFC más larga de la historia con 16 triunfos. Durante ese período fue campeón de peso medio y se convirtió en el luchador más dominante que el UFC había visto hasta entonces.
Lo extraordinario de la racha de Silva no fue solo la cantidad sino la calidad y el estilo: ganó de formas distintas, a menudo con KO o sumisión espectacular, y parecía siempre más rápido y más creativo que sus rivales. Su actuación contra Forrest Griffin en 2009, en la que evitó decenas de golpes por centímetros con una gracia casi de baile, es considerada una de las exhibiciones defensivas más impresionantes de la historia del deporte.
La báscula: las peleas de peso y las deshidrataciones
Un aspecto poco glamuroso pero enormemente curioso de las MMA es la práctica de la deshidratación extrema para dar el peso. Los luchadores de élite realizan sus entrenamientos entre 5 y 10 kilos por encima de su categoría de combate y se deshidratan en los días previos a la pesada para entrar dentro del límite permitido.
Tras la pesada, tienen 24 horas para rehidratarse antes del combate, lo que les permite competir con un peso muy superior al de su categoría. Algunos casos documentados muestran luchadores que pesaban 20 kilos más en el momento del combate que en la pesada oficial del día anterior. Esta práctica ha llevado al UFC a introducir controles de hidratación previos al combate en algunas categorías.