Las raíces en el atletismo de principios del siglo XX
El running moderno en España tiene sus raíces en el atletismo de fondo y semifondo que comenzó a practicarse de forma organizada a principios del siglo XX. La Real Federación Española de Atletismo (RFEA), fundada en 1918, fue la primera estructura que organizó competiciones de carreras de forma sistemática en el país. En aquellos primeros años, el atletismo era un deporte de élite y de universitarios, practicado por una minoría con acceso a instalaciones deportivas y con tiempo para el entrenamiento regular.
El cross country —las carreras por campo a través— fue uno de los primeros formatos que ganó popularidad en España. Las primeras ediciones del Campeonato de España de Campo a través se disputaron ya en los años 20, y el cross se convirtió en la modalidad de fondo más practicada en el país durante décadas, especialmente en las regiones del norte —País Vasco, Navarra, Cataluña— donde el terreno y el clima favorecían esta práctica.
Los grandes fondistas españoles del siglo XX
A lo largo del siglo XX, España produjo varios fondistas y semifondistas de nivel mundial que contribuyeron a crear una cultura del atletismo de resistencia en el país. Sin llegar a la hegemonía de los países africanos en el fondo y el semifondo, los corredores españoles compitieron con regularidad en los grandes eventos internacionales y alcanzaron podios importantes en Campeonatos de Europa y del Mundo.
En el maratón, la figura de Martín Fiz Martínez (Vitoria, 1963) fue la más destacada de la segunda mitad del siglo XX. Fiz ganó el Campeonato del Mundo de maratón en Göteborg 1995, una de las victorias más recordadas del atletismo español. Su estilo de carrera, su capacidad de sufrimiento y su determinación en los últimos kilómetros de las maratones le convirtieron en un ídolo popular y en un referente para toda una generación de corredores. Fabián Roncero, otro de los grandes maratonistas españoles de aquella época, también alcanzó el podio en los Campeonatos de Europa y estableció récords que tardaron años en ser superados.
El boom de las carreras populares en los años 90
La gran transformación del running en España se produjo durante los años 90, cuando las carreras populares comenzaron a multiplicarse por toda la geografía española siguiendo el modelo que ya era un fenómeno de masas en Estados Unidos, Gran Bretaña y algunos países del norte de Europa. Estas carreras, abiertas a cualquier persona independientemente de su nivel o condición, democratizaron el running y lo convirtieron en una actividad accesible para millones de personas.
La primera Maratón de Madrid se había celebrado en 1978, pero fue en los años 90 cuando la participación se disparó. La Maratón de Barcelona, iniciada en 1978 también, y las maratones de ciudades como Sevilla, Bilbao, San Sebastián y Valencia fueron sumándose al calendario, creando una infraestructura de grandes eventos que atrajo tanto a corredores populares como a atletas de élite internacionales. Las empresas del sector del running comenzaron a invertir en España como mercado estratégico, y los primeros grandes patrocinadores deportivos se asociaron a las carreras urbanas.
La Maratón de Valencia: del proyecto local a referente mundial
La Maratón de Valencia Trinidad Alfonso merece un capítulo propio en la historia del running español. Fundada en 1981 y relanzada con una nueva organización en la segunda mitad de los años 2000, la maratón valenciana se ha convertido en una de las más rápidas del mundo y en una referencia obligada para los atletas que buscan establecer marcas personales o récords del mundo. El circuito llano y la organización impecable han atraído a los mejores maratonistas del mundo y han convertido a Valencia en la capital del running de élite español.
La Maratón de Valencia ha acogido récords del mundo y actuaciones históricas de los mejores maratonistas del planeta, lo que ha dado a España una visibilidad en el atletismo mundial de fondo que va mucho más allá de los resultados de los propios atletas españoles. La ciudad ha apostado decididamente por el running como motor de turismo deportivo y ha construido una infraestructura organizativa de primer nivel.
Marta Domínguez y el atletismo de fondo femenino
En el ámbito femenino, Marta Domínguez Alonso (Palencia, 1975) fue la atleta española más destacada en pruebas de fondo durante la primera década del siglo XXI. Especialista en 3.000 metros obstáculos —una prueba que suele contar con participación femenina en el circuito popular en su versión de 1.000 m obstáculos—, Domínguez fue campeona del mundo en Berlín 2009 y múltiple campeona de Europa, convirtiéndose en el referente del atletismo de resistencia femenino español en su época.
Su figura, aunque enmarcada principalmente en el atletismo de pista, sirvió de inspiración para muchas mujeres que comenzaron a practicar el running popular en España durante la primera década del siglo XXI, un período en el que la participación femenina en carreras populares creció de forma espectacular.
El running hoy: más de 4 millones de corredores
En la actualidad, España tiene más de 4 millones de corredores habituales, lo que la convierte en uno de los países europeos con mayor penetración del running como actividad física. El running es el deporte más practicado en el país junto al ciclismo y la natación, y su impacto económico —en equipamiento, eventos, turismo deportivo y servicios— mueve miles de millones de euros al año. La cultura del running se ha instalado en la sociedad española de forma duradera, con carreras populares en prácticamente todos los municipios del país durante todos los fines de semana del año.