Los avituallamientos son una parte esencial de la logística de cualquier carrera de trail running y uno de los elementos que más valoran los corredores al elegir una prueba. En las distancias largas, la correcta gestión de la nutrición e hidratación puede ser la diferencia entre terminar la carrera y tener que abandonar. Los puntos de avituallamiento no son solo paradas para beber agua: son oportunidades para recuperar el estado mental y físico, revisar el material, comer algo sólido y continuar con renovada energía.
La diferencia entre un avituallamiento básico y uno completo es grande en las pruebas de ultra distancia. En un ultra de 100 kilómetros o más, los corredores pueden pasar por avituallamientos con acceso completo donde hay mesas con decenas de opciones de comida y bebida, voluntarios que ayudan a rellenar las flasks y a veces incluso médicos disponibles para revisiones rápidas. Estos grandes puntos de control se convierten en momentos de transición importantes donde el corredor puede pararse varios minutos sin que eso suponga una penalización decisiva.
La nutrición en trail running de larga distancia es un campo específico donde la investigación y la experiencia práctica han generado recomendaciones claras. Los corredores de élite consumen entre 60 y 90 gramos de carbohidratos por hora en esfuerzos de larga duración, combinando diferentes fuentes para mejorar la absorción intestinal. El sistema digestivo bajo esfuerzo físico intenso y en altitud trabaja de forma diferente al del reposo, lo que explica por qué muchos corredores prefieren alimentos sólidos y salados en los avituallamientos de los ultras, donde el estómago puede rechazar los geles dulces después de muchas horas de carrera.