El cutoff, o barrera de tiempo, es uno de los elementos más temidos y respetados en el mundo del ultra trail. Para muchos corredores que se inscriben en pruebas que están en el límite de sus capacidades, el recorrido se convierte en una carrera no solo contra el terreno y el cansancio sino también contra el reloj de los controles. Un corredor puede estar en perfectas condiciones físicas y mentales pero ser retirado de la carrera si no llega al control en el tiempo establecido.
Los cutoffs crean una presión temporal que es especialmente relevante en los tramos más difíciles de la carrera. Una zona de alta montaña con un paso complicado puede acumular retrasos importantes para los corredores que van a ritmo lento. Si después de ese tramo hay un control con cutoff, algunos participantes pueden llegar tarde aunque hayan completado la sección técnica sin problemas. Por eso la estrategia de gestión del tiempo en un ultra de alta montaña incluye siempre la planificación de los tramos más lentos para asegurarse de pasar los controles con margen suficiente.
Desde el punto de vista organizativo, los cutoffs son también un instrumento de gestión de recursos. Los voluntarios de cada avituallamiento tienen un horario de montaje y desmontaje, y los equipos de seguridad y rescate dimensionan sus efectivos en función del flujo esperado de corredores. Una vez que ha pasado el cutoff y la organización cierra el punto de control, las instalaciones se recogen y el personal se redistribuye hacia otros puntos. Este engranaje logístico es lo que hace posible organizar pruebas con miles de participantes en entornos de montaña remotos.