Los puntos ITRA han creado un ecosistema de motivación y planificación que estructura el calendario de muchos corredores de trail alrededor del mundo. Para un corredor que sueña con participar en el UTMB o en otra gran prueba internacional, la acumulación de puntos ITRA se convierte en un objetivo deportivo en sí mismo que puede llevar años de carreras y viajes. Este sistema ha tenido el efecto secundario de aumentar enormemente la popularidad de las pruebas certificadas que otorgan más puntos.
El cálculo del número de puntos que otorga una carrera se basa en una fórmula que combina la distancia total y el desnivel positivo acumulado. Una carrera de 50 km con 3.000 m de D+ tiene un perfil de dificultad equivalente al de una carrera más corta con mayor desnivel o una más larga con terreno más llano. La ITRA ha ajustado y refinado esta fórmula a lo largo de los años para reflejar mejor la dificultad real de las pruebas y evitar que carreras largas pero poco montañosas obtengan la misma puntuación que pruebas genuinamente alpinas.
La dependencia del sistema UTMB respecto a los puntos ITRA ha generado debate en la comunidad del trail running. Por un lado, el sistema garantiza que los participantes en las pruebas más duras tienen experiencia previa demostrada en condiciones similares, lo que mejora la seguridad y el nivel general del campo. Por otro, crea una pirámide de acceso que puede resultar excluyente para corredores de países con pocas pruebas certificadas o para quienes no pueden viajar con frecuencia a carreras internacionales. Este debate continúa siendo uno de los más activos en los foros de la comunidad trail.