El Ultra-Trail du Mont-Blanc es mucho más que una carrera: es el símbolo de un deporte. Desde su primera edición en 2003, el UTMB ha crecido hasta convertirse en el evento más importante del calendario de trail running mundial y en el sueño de decenas de miles de corredores de todos los continentes. La semana del UTMB en Chamonix reúne a más de 10.000 corredores en las distintas pruebas del programa (UTMB, CCC, OCC, TDS, MCC) y transforma la pequeña localidad alpina en la capital mundial del trail durante unos días.
El recorrido del UTMB es icónico por la variedad y la belleza de los paisajes que atraviesa. Partiendo de Chamonix, los corredores ascienden hasta pasar por la cima del Col de la Seigne, que marca la frontera entre Francia e Italia, bajan hacia el Valle de Aosta en el lado italiano, cruzan la frontera suiza por el Gran San Bernardo y regresan finalmente a Chamonix por el lado sur del macizo. A lo largo del recorrido se suceden glaciares, pradera alpina, bosques y aldeas de montaña en un paisaje que los participantes describen como sobrenatural, especialmente durante las horas nocturnas cuando las linternas frontales iluminan la niebla entre los picos.
El impacto del UTMB en el ecosistema del trail running va mucho más allá del deporte en sí. La organización ha creado el UTMB World Series, un circuito de carreras alrededor del mundo donde los corredores pueden ganar las «running stones» necesarias para acceder al sorteo de las pruebas del UTMB. Esta estructura global, con carreras en todos los continentes, ha dado al trail running una dimensión verdaderamente internacional y ha democratizado el acceso al sueño del UTMB para corredores de países que hace veinte años apenas conocían la existencia del deporte.