Comparar dos carreras de trail running solo por su distancia es tan engañoso como comparar un sprint de 100 metros con una carrera de 100 metros cuesta arriba. El terreno, el desnivel y la altitud cambian radicalmente la exigencia de una prueba. Por eso, el mundo del trail running usa sistemas específicos para medir y comunicar la dificultad real de cada carrera.
El problema de medir la dificultad en trail
Una maratón de asfalto es 42,195 km para todos los corredores del mundo: misma distancia, mismo esfuerzo teórico. En trail, dos carreras de 50 km pueden ser completamente distintas: una puede discurrir por senderos suaves con 1.000 metros de desnivel, y otra puede atravesar cumbres alpinas con 5.000 metros de desnivel positivo y tramos técnicos de escalada.
Necesitamos una unidad de medida que combine distancia y desnivel para poder comparar pruebas de manera significativa.
El kilómetro esfuerzo
El sistema más extendido en Europa es el kilómetro esfuerzo (también llamado kilómetro equivalente o “effort km”). La fórmula básica es:
Km esfuerzo = Distancia (km) + Desnivel positivo (m) / 100
Por ejemplo, una carrera de 50 km con 3.500 metros de desnivel positivo tiene: 50 + 3.500/100 = 50 + 35 = 85 km esfuerzo
Esto la convierte en una prueba equivalente, en términos de esfuerzo, a correr 85 km en terreno llano.
El kilómetro vertical
El kilómetro vertical es una disciplina específica dentro del trail running en la que el objetivo es ascender 1.000 metros de desnivel en la menor distancia posible (normalmente entre 3 y 4 km de recorrido). Es la disciplina más directa para medir la potencia y la técnica de subida.
El récord mundial del kilómetro vertical está por debajo de los 30 minutos: una hazaña que implica mantener un ritmo de ascenso de más de 2.000 metros por hora durante un kilómetro de desnivel.
Factores adicionales de dificultad
El kilómetro esfuerzo no lo captura todo. Otros factores que afectan significativamente a la dificultad de una carrera:
Altitud: Correr por encima de los 3.000 o 4.000 metros reduce el oxígeno disponible y aumenta el esfuerzo real. Las carreras en alta montaña como el UTMB o el Hardrock 100 son más exigentes de lo que indica su kilómetro esfuerzo porque discurren a gran altitud.
Técnica del terreno: Un sendero pedregoso, con raíces, barro o nieve obliga a reducir el ritmo y consume más energía que una pista bien marcada con la misma distancia y desnivel.
Condiciones meteorológicas: El calor extremo (Transvulcania, en La Palma), el frío o la altitud pueden multiplicar la exigencia de una prueba.
Las categorías ITRA
La ITRA clasifica sus carreras homologadas en categorías que tienen en cuenta el kilómetro esfuerzo y otros factores:
- TC (Trail Corto): menos de 25 km esfuerzo
- T (Trail): de 25 a 44 km esfuerzo
- TL (Trail Largo): de 45 a 74 km esfuerzo
- UL (Ultra Trail): de 75 a 114 km esfuerzo
- XL (Ultra Trail XXL): más de 115 km esfuerzo
Estas categorías determinan también los puntos ITRA que se otorgan a los corredores y el peso de la carrera en el cálculo del índice de rendimiento.