La expansión de CrossFit es uno de los fenómenos de crecimiento más espectaculares que el mundo del fitness ha visto. En menos de 15 años, pasó de ser un método de entrenamiento alternativo en un pequeño gimnasio californiano a un movimiento global con millones de practicantes.
Los primeros años: las fuerzas y cuerpos de seguridad
En sus primeros años de expansión, CrossFit encontró un nicho muy receptivo en las fuerzas y cuerpos de seguridad estadounidenses: policías, bomberos, marines y fuerzas especiales del ejército adoptaron el programa porque sus exigencias funcionales encajaban perfectamente con las necesidades de sus profesiones. Glassman ofreció acceso gratuito al material de CrossFit a estos colectivos, lo que generó una comunidad de primeros adoptantes muy comprometidos y con alta visibilidad social.
A principios de los años 2000, varias academias de policía y unidades militares estadounidenses integraron el CrossFit en sus programas de preparación física. Esta asociación con el mundo militar y de la seguridad dio al CrossFit una imagen de dureza y efectividad que contribuyó a su atractivo para el público general.
El modelo de afiliación: la clave del crecimiento
El modelo de afiliación de CrossFit fue brillante en su sencillez. Cualquier entrenador certificado podía abrir una caja afiliada pagando una cuota anual a CrossFit LLC, que en sus primeros años fue deliberadamente baja para facilitar el acceso. A cambio, la caja podía usar el nombre y la marca CrossFit, acceder a los recursos de formación y pertenecer a la red global de afiliados.
A diferencia de las franquicias de fitness convencionales, CrossFit no obligaba a los propietarios de las cajas a seguir una programación específica, comprar equipamiento de determinadas marcas o pagar royalties sobre los ingresos. Esta libertad operativa resultó muy atractiva para entrenadores independientes que querían montar su propio negocio sin las restricciones de una franquicia tradicional.
El acuerdo con Reebok: visibilidad masiva
En 2011, CrossFit firmó un acuerdo de patrocinio con Reebok que fue determinante para su expansión global. Reebok se convirtió en el patrocinador oficial de los CrossFit Games y en el proveedor oficial de calzado y ropa CrossFit. La alianza dio a CrossFit una visibilidad mediática que ninguna inversión en publicidad habría podido comprar: los CrossFit Games empezaron a emitirse por televisión y el logo del deporte apareció en la ropa de millones de personas.
El acuerdo con Reebok duró hasta 2020, cuando CrossFit cambió de propiedad (Glassman vendió la empresa en ese año). Desde entonces, CrossFit tiene acuerdos con otras marcas como Nobull.
La expansión en España y Europa
España es uno de los países europeos con mayor penetración de CrossFit. Las primeras cajas españolas abrieron a finales de los años 2000, y en la década de 2010 el crecimiento fue exponencial. Ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia o Bilbao cuentan con decenas de cajas afiliadas. La comunidad CrossFit española ha producido atletas competitivos que han participado en los CrossFit Games y en las competiciones europeas de mayor nivel.
CrossFit en números
En su pico de expansión, CrossFit llegó a tener más de 15.000 cajas afiliadas en más de 150 países y se estimaba que entre 4 y 7 millones de personas practicaban CrossFit regularmente en todo el mundo. Aunque el crecimiento se moderó en los años siguientes, sigue siendo uno de los movimientos de fitness colectivo más grandes de la historia.