España en el maratón: tres coronas mundiales y una generación irrepetible
En la historia del maratón mundial, España ocupa un lugar de honor que muchos aficionados al atletismo desconocen. Durante la segunda mitad de los años 90, los maratonistas españoles dominaron el Campeonato del Mundo con una hegemonía que ningún otro país europeo ha conseguido igualar. Tres títulos mundiales en cuatro años: una gesta que merece ser recordada y celebrada.
El contexto: el atletismo español de los 80 y 90
España vivió una revolución atlética en las décadas de los 80 y 90. Las victorias olímpicas de Fermín Cacho en 1500 metros (Barcelona 1992) y José Manuel Moreno, junto con la explosión del atletismo popular tras los Juegos de Barcelona, crearon un ecosistema propicio para el desarrollo de grandes fondistas.
El maratón tenía una tradición más modesta, aunque había nombres respetados en el circuito europeo. Pero todo cambió en 1995 con la irrupción de Martín Fiz en la escena mundial.
Martín Fiz: el campeón de Gotemburgo
El 13 de agosto de 1995, en el Campeonato del Mundo de Atletismo de Gotemburgo (Suecia), un corredor vasco de 31 años llamado Martín Fiz cruzó la línea de meta para convertirse en campeón del mundo de maratón. Fiz, nacido en Vitoria-Gasteiz, había llegado al maratón relativamente tarde, con 27 años, después de una prometedora pero no excepcional carrera en distancias más cortas.
La victoria de Fiz en Gotemburgo fue táctica e inteligente. En una carrera desarrollada en condiciones climatológicas difíciles (calor y humedad), Fiz gestionó mejor que nadie el esfuerzo durante los primeros 35 kilómetros y fue más fuerte en los últimos 7, cuando los favoritos africanos comenzaron a sufrir.
Fiz completó su palmarés mundial con la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Atenas 1997, donde fue segundo detrás de un compatriota.
Abel Antón: el bicampeón
Si la victoria de Fiz fue sorprendente, el bicampeonato de Abel Antón fue directamente asombroso. Antón, un corredor de Soria con un estilo de carrera peculiar (cabeza inclinada hacia adelante, zancada aparentemente antieconómica), ganó el Campeonato del Mundo en Atenas 1997 y lo repitió en el Campeonato del Mundo de Sevilla 1999.
El año 1997 fue de cuento: en Atenas, Martín Fiz y Abel Antón completaron el doblete español para la historia. La imagen de los dos atletas cruzando la meta uno tras otro, con la bandera española, es una de las más icónicas del atletismo nacional.
En 1999, en el Campeonato del Mundo celebrado en el madrileño… bueno, en Sevilla (ciudad que demostró su capacidad organizativa para el gran evento atlético), Antón defendió su título con autoridad, consolidando su leyenda.
La generación completa
La edad de oro del maratón español no fue solo Fiz y Antón. La generación incluyó:
Chema Martínez: uno de los maratonistas más consistentes y longevos del atletismo español, con múltiples participaciones olímpicas y una capacidad para competir a alto nivel durante más de una década.
Julio Rey: especialista de media maratón y maratón que representó a España en múltiples campeonatos internacionales y que estableció marcas de referencia en el circuito europeo.
Diego García Cardona y otros atletas que complementaron el equipo nacional durante esos años dorados.
Lo que unía a esta generación era un sistema de entrenamiento serio, la tradición atlética española de los fondos y la motivación de competir en una época en que España vivía un auge económico y deportivo sin precedentes.
El Maratón de Sevilla: la referencia española
En el circuito nacional, el Maratón de Sevilla se ha consolidado como la referencia para los atletas que buscan marcas de alto nivel en España. El recorrido sevillano, diseñado para la velocidad con sus calles llanas y el clima favorable de febrero, ha sido escenario de varios récords nacionales y de los mejores tiempos conseguidos en suelo español.
El Maratón de Valencia, celebrado en diciembre, se ha convertido en los últimos años en el segundo gran referente del maratón español, con una organización de primer nivel y tiempos que se acercan a los de los mayores circuitos europeos.
La cantera actual y el futuro del maratón español
Después de la generación dorada, el maratón español ha atravesado años más discretos en el panorama mundial. El aumento del nivel global, liderado por los atletas africanos, ha hecho cada vez más difícil que los corredores europeos compitan por las primeras posiciones en los grandes eventos.
Sin embargo, el atletismo español de fondo sigue produciendo talentos. El desafío para la próxima generación de maratonistas españoles es claro: recuperar las marcas de referencia que colocaron a España en el mapa del maratón mundial y volver a soñar con podios en Campeonatos del Mundo y Juegos Olímpicos.
La tradición está, la infraestructura existe, y el ejemplo de Fiz y Antón sigue siendo una fuente de inspiración para los jóvenes atletas españoles que sueñan con cruzar una meta con la bandera de España en la mano.