El síndrome de la banda iliotibial (SBIT) es la lesión de rodilla más frecuente en maratonianos y una de las más frustrantes: el corredor puede completar 25-28 km perfectamente y luego verse obligado a parar por un dolor lateral de rodilla que no cede.
Anatomía y mecanismo
La banda iliotibial es una estructura fibrosa que discurre por el lateral del muslo desde la cresta ilíaca hasta el tubérculo de Gerdy en la tibia, pasando por el epicóndilo lateral del fémur. Durante la carrera, cuando la rodilla flexiona y extiende, la banda cruza repetidamente ese epicóndilo.
A unos 30° de flexión —el ángulo que se alcanza en cada apoyo en la carrera— la banda se posiciona justo sobre el epicóndilo lateral. Si hay factores que aumentan la tensión de la banda, el roce repetitivo sobre el epicóndilo irrita el tejido conjuntivo subyacente y produce el característico dolor punzante lateral.
Factores de riesgo en el maratoniano
Biomecánicos:
- Debilidad del glúteo medio: el principal controlador de la caída de cadera contralateral. Un glúteo débil aumenta el varo dinámico de rodilla y la tensión sobre la banda
- Exceso de cruce de línea media en la zancada
- Pisada con el pie muy por delante del centro de gravedad (sobrestriding)
De entrenamiento:
- Aumento brusco del volumen semanal (más del 10% por semana)
- Exceso de kilómetros en carretera peraltada
- Calzado con desgaste excesivo en la parte lateral del talón
Síntomas
El dolor es punzante o quemante, localizado en el epicóndilo lateral femoral (cara externa de la rodilla, ligeramente por encima de la interlínea articular). Es característica su aparición a partir de cierto kilómetro y su mejoría al parar —para volver en la siguiente salida exactamente en el mismo punto.
El test de Noble (presión en el epicóndilo lateral con la rodilla a 30° de flexión) reproduce el dolor y confirma el diagnóstico clínico.
Tratamiento
Reducción de la carga: durante la fase aguda, bajar el volumen total un 50% y evitar las bajadas (que aumentan el tiempo en el ángulo crítico). El entrenamiento cruzado en bicicleta (con un sillín más alto para reducir la flexión de rodilla) y natación mantienen la forma.
Fisioterapia:
- Fortalecimiento de glúteo medio: clamshell, monster walk, lateral band walk
- Trabajo de cadera en apoyo monopodal: sentadilla búlgara, step-up
- Técnica de carrera: trabajar la zancada para reducir el cruce de línea media
Infiltración de corticoides: opción válida para casos muy agudos que no responden en 2-3 semanas; reduce la inflamación pero no corrige la causa
Cirugía: rarísima; reservada para casos que no responden tras 6 meses de tratamiento conservador correcto
Regreso a las tiradas largas
La progresión es fundamental: una vez controlado el dolor en cortas distancias, aumentar las tiradas no más de 2-3 km por semana, siempre evaluando a qué kilómetro aparece el dolor. Si el umbral de aparición aumenta semana a semana, la evolución es correcta. Si no mejora en 4 semanas de entrenamiento modificado, revisar con el fisioterapeuta.