El octógono es el símbolo visual más reconocible del MMA moderno. Su diseño de ocho lados fue registrado como marca por el UFC en sus inicios y desde entonces se ha convertido en sinónimo de este deporte en todo el mundo. A diferencia del ring de boxeo o de las arenas de sumo, la jaula octagonal rodea completamente a los combatientes con una malla metálica que impide las caídas al exterior y elimina las esquinas muertas, creando un espacio de combate continuo donde el movimiento y el uso de las paredes forman parte integral de la táctica.
La arquitectura del octógono no es arbitraria. La valla de malla permite a los espectadores y a las cámaras ver el combate desde cualquier ángulo, a diferencia de unas cuerdas que bloquean la visión. La malla también puede ser agarrada por los luchadores para recuperar el equilibrio o frenar derribos, lo que ha dado lugar a un estilo técnico propio: el cage wrestling, en el que los luchadores trabajan de pie contra la valla buscando derribos, clinch dominante o simplemente desgaste. Golpear la valla con la cabeza o la nuca del rival, sin embargo, está prohibido.
Aunque el octógono es la forma estándar en el MMA, otras organizaciones utilizan anillos cuadrados con cuerdas —como en Pride FC, la gran liga japonesa que fue rival del UFC en los años 2000— o jaulas circulares. Cada diseño favorece estilos de combate ligeramente diferentes: el ring cuadrado con esquinas permite bloquear al rival en una de ellas, mientras que el octógono y el círculo tienden a favorecer el movimiento continuo. La hegemonía global del UFC ha hecho del octógono el estándar de facto del deporte.