Para los atletas, los Juegos Olímpicos son el máximo objetivo de una carrera. Medallas, récords olímpicos y la gloria de representar a un país ante la audiencia más grande del mundo concentran el sueño de cada corredor. El atletismo es, junto a la natación, el deporte con más pruebas en el programa olímpico y el que más medallas pone en juego.
El programa olímpico del atletismo
El atletismo ocupa cuatro o cinco días completos del calendario olímpico, con sesiones de mañana y tarde. Las pruebas van desde las carreras de velocidad más explosivas (100m, 200m, 400m) hasta la resistencia extrema del maratón, pasando por las vallas, el steeplechase, los relevos y las pruebas combinadas.
El maratón olímpico tiene la particularidad de disputarse fuera del estadio, en las calles de la ciudad sede, terminando habitualmente en el estadio olímpico. Es la prueba de clausura del programa de atletismo masculino en la mayoría de ediciones.
El estadio olímpico como catedral
El estadio olímpico es el escenario central del atletismo olímpico. Las finales de los 100 metros masculino —considerada la carrera más importante del mundo cada cuatro años— llenan el estadio hasta la bandera. La combinación de las carreras de velocidad, los saltos y los lanzamientos dentro del estadio, con el electrizante ambiente que crean 80.000 espectadores, hace de las sesiones de atletismo olímpico algunas de las veladas deportivas más espectaculares del mundo.
Los récords olímpicos frente a los récords mundiales
Los récords olímpicos (OR) son los mejores tiempos logrados en el contexto específico de los Juegos Olímpicos. Suelen estar por debajo de los récords mundiales porque en los Juegos no se usan liebres y el objetivo es ganar, no marcar el mejor tiempo. Sin embargo, la intensidad competitiva y la presión de los Juegos ha dado lugar a algunos de los mejores tiempos de la historia: Usain Bolt estableció el récord del mundo de los 100m en los Juegos de Pekín 2008 (9,69s) y lo mejoró en los Juegos de Londres 2012 (9,63s, récord olímpico vigente).
La relevancia política y social
El atletismo olímpico ha sido escenario de momentos que trascendieron el deporte. Jesse Owens ganando cuatro oros en el Berlín de Hitler en 1936. Tommie Smith y John Carlos levantando el puño en señal del Poder Negro en México 1968. Abebe Bikila ganando la maratón de Roma 1960 descalzo. Estos momentos forman parte de la historia del siglo XX, no solo del atletismo.