El trail running en España no nació de la nada. Detrás de la proyección internacional que el país tiene hoy en este deporte hay décadas de cultura de montaña, carreras pioneras y una geografía que lo hace casi inevitable. Desde los valles del País Vasco hasta los volcanes de Canarias, pasando por los Pirineos y la Sierra Nevada, España ofrece un laboratorio natural para correr por montaña que pocas naciones pueden igualar.
Los antecedentes: montañismo y carreras de ascensión
Antes de que existiera la etiqueta “trail running”, España contaba con una larga tradición de competiciones en montaña. En el País Vasco y Navarra, las carreras de ascensión a cimas y collados eran parte del calendario deportivo local desde mediados del siglo XX. Pruebas como la subida al Txindoki o las distintas carreras a puertos pirenaicos tenían un componente competitivo genuino, aunque sin la organización ni la proyección de las carreras actuales.
Los clubes de montaña —agrupados en la Federación Española de Deportes de Montaña y Escalada (FEDME)— eran los principales organizadores de estas pruebas. La federación gestionaba el calendario de carreras por montaña en España desde los años 70, pero el salto cualitativo llegaría con el nuevo milenio.
La Zegama-Aizkorri y el nacimiento del trail español moderno
El año 2002 marca un antes y un después. La Zegama-Aizkorri, nacida en el municipio guipuzcoano de Zegama, fue desde su primera edición una carrera diferente: 42 km con 2.800 metros de desnivel positivo por el macizo de Aizkorri, con un ambiente de fiesta popular que la distinguía de cualquier otra prueba en España. Pronto se coló en el circuito international de carreras de montaña y comenzó a atraer a los mejores especialistas del mundo.
La Zegama se convirtió en el escenario donde los grandes nombres del trail —Kilian Jornet, Marc Pinsach, Emelie Forsberg— se medían en igualdad de condiciones sobre un terreno técnico e identitario del norte de España. Su palmarés es un mapa del trail running mundial de las últimas dos décadas.
Canarias, epicentro del ultra trail
Mientras el norte desarrollaba las carreras de distancia media, las islas Canarias emergieron como territorio natural para el ultra trail. La Transvulcania, creada en 2009 en La Palma, fue la primera carrera española en alcanzar dimensión global en distancias ultra. Con un recorrido de más de 70 km por la cresta volcánica de la isla, la Transvulcania atrajo enseguida a los mejores ultrarunners del planeta y se convirtió en prueba puntuable del circuito Ultra-Trail World Tour.
La Transgrancanaria, que se disputa en Gran Canaria desde 2004 con recorridos de hasta 128 km, y la MIUT (Madeira Island Ultra Trail, aunque es lusitana, con enorme participación española) completaron el mapa ultra atlántico que situó a España en el centro del circuito mundial de trail largo.
El boom de los años 2010 y la explosión popular
La primera mitad de la década de 2010 fue el período de crecimiento más intenso del trail running español. El éxito mediático de Kilian Jornet —nacido en Cataluña y formado en los Pirineos— proyectó el deporte más allá de los círculos de montaña. Sus victorias en la UTMB, el Hardrock 100 y sus récords en cimas icónicas llegaron a medios generalistas y crearon una nueva generación de aficionados al trail en toda España.
Paralelamente, la creación del Ultra Pirineu (Bagà, Berguedà) en 2012 añadió otra prueba de referencia, esta vez en el Prepirineo catalán, con recorridos de hasta 105 km que conectaban valles y crestas de la comarca. El número de participantes en carreras de trail en España pasó de miles a decenas de miles en pocos años.
La FEDME y la organización institucional
A medida que el trail running crecía en popularidad, la estructura federativa fue adaptándose. La FEDME fue ganando reconocimiento como autoridad organizativa de las carreras de trail en España, estableciendo normas de seguridad, categorías por edad y un calendario nacional con circuitos autonómicos. Muchas comunidades autónomas desarrollaron sus propios circuitos de trail, con calendarios de decenas de pruebas por temporada.
La aparición de empresas especializadas en organización de carreras —como Lavaredo Events o las promotoras de las grandes pruebas canarias— profesionalizó el sector y elevó los estándares de producción de las carreras, acercando la experiencia al participante amateur a la que antes solo tenían las grandes pruebas internacionales.
España en el circuito UTMB World Series
La integración de varias pruebas españolas en el UTMB World Series —el circuito mundial de ultra trail gestionado por la empresa homónima desde 2022— fue el reconocimiento definitivo a la calidad de la oferta española. Carreras como la Transvulcania, el Ultra Pirineu y la Transgrancanaria forman parte de un circuito global que permite a los corredores acumular puntos para obtener plaza en la UTMB de Chamonix.
Este vínculo con el circuito más importante del mundo del ultra trail ha consolidado a España como destino de referencia para corredores internacionales y ha dado mayor visibilidad a pruebas que ya eran grandes pero que ahora compiten en la primera división global del deporte.