Hablar de la historia moderna del trail running sin hablar de Kilian Jornet sería como hablar de la NBA sin mencionar a Michael Jordan. El corredor nacido en el Pirineo catalán no solo es el mejor atleta de montaña de todos los tiempos: es el personaje que más ha hecho para definir la imagen y los valores del trail running ante el mundo.
Los inicios en las montañas del Pirineo
Kilian Jornet Burgada nació el 27 de octubre de 1987 en Lles de Cerdanya, un pequeño pueblo del Pirineo catalán a más de 1.400 metros de altitud. Hijo de un guarda de refugio de montaña, creció literalmente en la montaña: aprendió a esquiar antes que a caminar bien en llano, y la primera vez que subió al Mont Blanc tenía apenas cinco años.
Su formación deportiva fue en el esquí de montaña y las carreras de montaña. A los 13 años ya competía a nivel regional, y a los 18 ganó su primer campeonato del mundo de skyrunning. La trayectoria fue vertical: en pocos años se convirtió en el mejor del mundo en todas las modalidades de la montaña.
La dominación del circuito internacional
Entre 2008 y 2020, Kilian Jornet dominó el trail running con una superioridad que no tenía precedentes. Sus victorias más emblemáticas incluyen:
- Cuatro victorias en el UTMB (2008, 2009, 2011, 2022)
- Victoria en el Western States 100 (2010, su debut en el ultra trail americano)
- Tres victorias en el Ultra-Trail Lavaredo
- Múltiples títulos mundiales en skyrunning y esquí de montaña
Lo más impresionante no era solo ganar, sino cómo ganaba: con márgenes de ventaja enormes sobre sus rivales, en terrenos donde la técnica de alta montaña era determinante, y siempre con la apariencia de quien corre por placer y no por presión competitiva.
El proyecto Summits of My Life
En 2012, Kilian lanzó el proyecto Summits of My Life: un ambicioso plan para batir los récords de velocidad en las siete cumbres más emblemáticas del alpinismo mundial, sin oxígeno suplementario, sin cuerda fija y en estilo alpino. El proyecto le llevó a las cimas del Matterhorn, el Mont Blanc, el Denali, el Aconcagua y, finalmente, el Everest.
En mayo de 2017, Kilian subió y bajó el Everest desde el campo base en 26 horas y 26 minutos, batiendo el récord de velocidad de la montaña más alta del mundo. Una semana después repitió la hazaña por una ruta diferente. El impacto mediático fue enorme: Kilian apareció en medios generalistas de todo el mundo, llevando el trail running y el alpinismo de velocidad a audiencias que nunca antes habían prestado atención a estos deportes.
El legado en la cultura del trail running
Más allá de sus récords, Kilian Jornet ha tenido un impacto profundo en la cultura del trail running. Su libro “Correr o Morir” (2011) fue un bestseller que introdujo el trail running a millones de lectores no especializados. Sus documentales y su presencia en redes sociales inspiraron a una generación entera de corredores a buscar experiencias en la montaña.
También ha influido en la evolución del deporte hacia la sostenibilidad ambiental: su fundación Kilian Jornet Foundation trabaja en la protección de los ecosistemas de montaña, recordando que el trail running existe en un entorno frágil que merece respeto y cuidado.