Toda gran tradición deportiva necesita un mito fundacional. El running tiene el mejor de todos: la historia de un mensajero que corrió hasta morir para salvar a su ciudad. Pero entre la leyenda que conocemos y lo que realmente dicen las fuentes históricas hay matices fascinantes que hacen la historia aún más rica.
Lo que dicen las fuentes
El historiador griego Herodoto (484-425 a.C.) es nuestra principal fuente sobre los eventos alrededor de la batalla de Maratón (490 a.C.). Herodoto sí menciona a un mensajero llamado Filípides (o Fidípides), pero su hazaña documentada es diferente a la que conocemos: Herodoto narra que Filípides corrió de Atenas a Esparta —unos 250 kilómetros en cada dirección— para pedir refuerzos antes de la batalla. Esta hazaña sí está documentada con detalle en las fuentes antiguas.
La versión de la carrera de Maratón a Atenas (unos 40 kilómetros) para anunciar la victoria y la muerte por agotamiento proviene del escritor Plutarco (46-120 d.C.), que escribió más de 600 años después de la batalla. Plutarco recoge versiones contradictorias y él mismo señala que no está seguro de cuál es la correcta.
La construcción del mito
Lo más probable, según los historiadores modernos, es que hubo mensajeros corriendo varios trayectos durante y después de la batalla. Es plausible que alguien corriera de Maratón a Atenas para dar la noticia. Pero la narrativa exacta que conocemos —con el nombre de Filípides, la carrera de 40km, las palabras “Nenikékamen” y la muerte heroica— es una elaboración literaria posterior que mezcla varios episodios distintos.
Paradójicamente, esta imprecisión histórica no resta grandeza al mito: lo enriquece. La humanidad tomó un episodio borroso de la antigüedad y lo convirtió en la historia perfecta sobre el sacrificio físico por el bien colectivo.
El Spartathlon: la carrera de los que creen
Para los más devotos del mito original, existe el Spartathlon: una carrera de ultramaratón que recorre los 246 kilómetros que según Herodoto recorrió Filípides de Atenas a Esparta, con un límite de tiempo de 36 horas.
El Spartathlon comenzó en 1983 cuando el aviador británico John Foden convenció a otros cuatro militares de que era posible recorrer la distancia en el tiempo que Herodoto atribuía a Filípides. La carrera se celebra anualmente y es considerada uno de los ultramaratones más exigentes del mundo, con una tasa de abandono superior al 60%.
Por qué el mito importa
Independientemente de su exactitud histórica, la historia de Filípides ha inspirado a millones de personas a ponerse unas zapatillas y enfrentarse a una distancia que parecía imposible. El maratón —esa prueba de 42 kilómetros que une el límite físico con el simbólico— no existiría tal como lo conocemos sin ese mito. Y la prueba del maratón ha ayudado, a su vez, a millones de personas a descubrir sus propios límites y a superarlos.