Kenenisa Bekele es el más grande atleta de fondo en pista de la historia moderna. Sus récords del mundo de 5.000 y 10.000 metros llevan más de veinte años vigentes, lo que, en un deporte donde los récords se mejoran con frecuencia, habla de la dimensión casi sobrehumana de sus actuaciones en los años 2000. Combinó esa dominación en pista con el mayor palmarés de la historia del Cross Country mundial.
Los inicios en Bekoji: la cuna de los campeones
Kenenisa Bekele nació el 13 de junio de 1982 en Bekoji, un pequeño pueblo en las tierras altas etíopes a 2.780 metros de altitud. Bekoji es probablemente el lugar del mundo con mayor concentración de campeones de atletismo por habitante: el entrenador Sentayehu Eshetu ha formado allí a generaciones de corredores. Derartu Tulu, primera mujer africana subsahariana en ganar un oro olímpico, también es de Bekoji.
Bekele descubrió el running de niño y su talento fue evidente desde el principio. A los 17 años ya era campeón mundial junior de cross country. A los 20 ganó su primer título mundial sénior.
El dominio en cross country: cinco títulos consecutivos
Entre 2002 y 2006, Bekele ganó el Campeonato Mundial de Cross Country en categoría sénior de forma consecutiva, sin que nadie pudiera ni acercarse a él en la prueba larga. Sumando también sus victorias en la prueba corta y en categorías junior, acumuló más de una decena de títulos mundiales de cross country. Es el atleta más laureado de toda la historia de esta competición.
Su estilo en el cross country era demoledor: salía tranquilo, dejaba que los rivales marcaran el ritmo y, a falta de dos o tres kilómetros, aceleraba de manera tan brusca y sostenida que ningún rival podía responder. Era como si tuviera otro motor que el resto de humanos no tenían.
Los récords mundiales en pista: 5.000m y 10.000m
En pista, Bekele fue igual de imbatible. En 2004 estableció el récord del mundo de los 5.000 metros con 12:37.35 en el Golden League de Hengelo (Países Bajos). Al año siguiente, en el Meeting Memorial Van Damme de Bruselas, batió el récord del mundo de los 10.000 metros con 26:17.53.
Estos dos récords llevan más de veinte años vigentes y son considerados por muchos expertos como dos de los récords más excepcionales de la historia del atletismo. Su duración es comparada a la del récord del mundo de los 1.500 metros de Hicham El Guerrouj (también vigente desde 1998).
Las lesiones y el sueño del maratón de Berlín
La carrera de Bekele estuvo marcada por lesiones recurrentes que le impidieron brillar con continuidad en los Juegos Olímpicos y los Campeonatos del Mundo. Ganó el oro olímpico en los 10.000m en los Juegos de Atenas 2004, y repitió en Pekín 2008 añadiendo también el oro en los 5.000m. Pero múltiples lesiones lo alejaron de las grandes competiciones en los momentos más decisivos de su carrera.
En el maratón, su actuación más memorable fue en Berlín 2019: terminó segundo con un tiempo de 2:01:41, a tan solo dos segundos del récord del mundo que Kipchoge había establecido el año anterior. A los 37 años, Bekele demostró que seguía siendo capaz de competir con los mejores del mundo en la distancia reina.
El legado de un gigante silencioso
Bekele es un hombre reservado, poco dado a las declaraciones grandilocuentes. Su grandeza habla a través de los números: los récords del mundo más longevos del atletismo de fondo, el mayor palmarés del Cross Country mundial, tres medallas de oro olímpicas. En cualquier otra generación, habría sido considerado el más grande sin discusión. En la suya, compartió época con Gebrselassie y Kipchoge, lo que hace aún más extraordinaria su dimensión.