Usain Bolt no solo es el hombre más rápido de la historia del planeta: es el atleta que devolvió el atletismo a la primera página del deporte mundial durante una década. Su combinación de velocidad sobrehumana, personalidad extrovertida y teatralidad antes y después de las carreras lo convirtieron en el deportista más carismático del mundo entre 2008 y 2017.
El niño de Trelawny: del cricket al sprint
Usain Bolt nació el 21 de agosto de 1986 en Sherwood Content, una pequeña localidad del condado de Trelawny, Jamaica. De niño, sus primeros amores deportivos eran el cricket y el fútbol, no el atletismo. Pero su talento para correr era tan evidente que los entrenadores de la escuela lo orientaron hacia el sprint desde muy joven.
Jamaica tiene una cultura de velocidad atípica para un país pequeño: las competiciones escolares (Champs) son eventos nacionales seguidos con la misma pasión que el fútbol, y la isla ha producido de manera desproporcionada velocistas de élite. En ese entorno, Bolt destacó desde adolescente.
Los Juegos de Pekín 2008: el mundo descubre a Bolt
En los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, Usain Bolt se convirtió en la estrella mundial del atletismo. Ganó el oro en los 100 metros con 9,69 segundos, batiendo el récord del mundo y celebrando antes de cruzar la línea de meta. Los análisis posteriores estimaron que, sin la celebración anticipada, podría haber corrido cerca de 9,55 segundos.
También ganó el oro en los 200 metros con 19,30 segundos (récord del mundo) y completó el triple con el 4x100m jamaicano. Tres oros y tres récords del mundo en los mismos Juegos: nadie lo había hecho jamás en la historia del atletismo de velocidad.
Berlín 2009: el punto más alto de la historia
Si Pekín fue el nacimiento de la leyenda, el Campeonato del Mundo de Berlín 2009 fue su coronación. En la final de los 100 metros, el 16 de agosto de 2009, Bolt corrió 9,58 segundos: un tiempo que rompía todos los modelos predictivos de los científicos deportivos y que sigue siendo el récord del mundo más de quince años después.
Tres días después, ganó el 200 metros con 19,19 segundos, otro récord del mundo que también sigue vigente. Los dos récords de Berlín son considerados los más excepcionales de la historia del atletismo de velocidad: ningún otro atleta se ha acercado a estas marcas de manera significativa.
Londres 2012 y Río 2016: el “triple triple” olímpico
Bolt fue capaz de mantener su nivel durante dos ciclos olímpicos más, algo extraordinariamente raro en el atletismo de velocidad. En Londres 2012 ganó nuevamente los 100m, 200m y 4x100m (en este último el equipo jamaicano estableció el récord del mundo con 36,84 segundos). Lo mismo en Río de Janeiro 2016, completando el “triple triple” olímpico: nueve medallas de oro en tres Juegos Olímpicos consecutivos.
La descalificación de Daegu 2011
El único momento oscuro de su carrera en pleno apogeo fue la descalificación en la final de los 100 metros del Mundial de Daegu 2011 por salida falsa. La regla de tolerancia cero, vigente desde 2010, obligó a eliminar al favorito absoluto. Bolt reaccionó con incredulidad, pero aceptó la decisión. Al año siguiente ganó el oro olímpico en Londres con una sonrisa.
El atleta más famoso del mundo
Bolt fue durante su época activa el deportista más reconocido del planeta, por encima de futbolistas y tenistas. Su celebración con la pose del relámpago (pose de Bolt), su sentido del humor y su accesibilidad ante los medios lo convirtieron en un embajador del atletismo que el deporte necesitaba desesperadamente. Los estadios de atletismo se llenaban cuando Bolt corría, algo que no había ocurrido en décadas.