El dolor de cadera en corredores es un diagnóstico diferencial amplio. La localización exacta del dolor (ingle, zona lateral de la cadera, glúteo profundo, trocánter mayor) orienta hacia la estructura afectada y el tratamiento específico. En muchos corredores, el dolor de cadera es el resultado de un desequilibrio muscular que lleva meses desarrollándose antes de que se manifieste como dolor.
Tendinopatía del psoas (dolor en la ingle)
El psoas iliaco es el flexor principal de la cadera. En running, trabaja intensamente en la fase de impulso (elevación de la rodilla). La tendinopatía del psoas produce dolor en la ingle, específicamente en el triángulo femoral, que aumenta al elevar la rodilla contra resistencia y al correr cuesta arriba.
Chasquido de la cadera: el tendón del psoas puede chasquear al deslizarse sobre la eminencia iliopúbica. El «snapping hip» interno es habitual en corredores con psoas tenso y no siempre indica patología, pero cuando se acompaña de dolor es la expresión del síndrome del psoas tendinoso.
Tratamiento: estiramientos del psoas (lunge profundo), fortalecimiento en rango corto (elevaciones de rodilla con resistencia), reducción de las cuestas arriba durante el período de recuperación. El psoas responde bien al trabajo excéntrico.
Bursitis trocantérea (dolor en la cara lateral de la cadera)
El trocánter mayor del fémur tiene una bursa que protege los tendones del glúteo medio y menor de la fricción con el hueso. La bursitis trocantérea produce dolor en la cara lateral de la cadera, a la altura del trocánter, que es peor al cruzar la pierna, al dormir sobre el lado afectado y al correr en superficies inclinadas (un lado de la carretera que tiene pendiente lateral).
En muchos casos, lo que se llama «bursitis trocantérea» es en realidad una tendinopatía de inserción del glúteo medio. La distinción es clínica y ecográfica, y tiene implicaciones para el tratamiento: la tendinopatía de glúteo responde bien al trabajo de fuerza excéntrico; la bursitis pura mejora con infiltración de corticoide.
Tratamiento: evitar las superficies con pendiente lateral, fortalecimiento del glúteo medio (abducción de cadera, clamshell), evitar el estiramiento en aducción (cruzar la pierna) que comprime la bursa. Infiltración de corticoide si no responde al tratamiento conservador en 6 semanas.
Síndrome del piriforme (dolor en el glúteo profundo)
El piriforme es un músculo rotador externo de la cadera situado en el glúteo profundo. En el 15% de las personas, el nervio ciático pasa a través del músculo (variante anatómica). En corredores con el piriforme tenso o con debilidad del glúteo mayor, el piriforme puede comprimir el nervio ciático y producir dolor en el glúteo profundo con irradiación hacia la cara posterior del muslo.
Factores de riesgo en corredores: exceso de pronación del pie (que genera rotación interna de la cadera), debilidad del glúteo mayor (que delega en el piriforme), aumento brusco del volumen de kilómetros.
Diagnóstico clínico: el test de FAIR (flexión-aducción-rotación interna de cadera en decúbito lateral) reproduce el dolor al comprimir el piriforme contra el nervio ciático.
Tratamiento: estiramiento del piriforme (figura-4 sentado), punción seca del músculo si hay puntos gatillo, fortalecimiento del glúteo mayor. Evitar las zancadas muy largas que fuercen la rotación externa de la cadera.
Choque femoroacetabular (FAI) y lesión del labrum
El FAI es una alteración morfológica de la cabeza femoral (forma cam) o del acetábulo (forma pincer) que reduce el espacio articular de la cadera en las posiciones extremas de flexión y rotación. En corredores, se manifiesta como dolor en la ingle que aumenta con las zancadas largas, las cuestas arriba y los ejercicios en el suelo.
La lesión del labrum acetabular (el fibrocartílago que rodea el acetábulo) es frecuentemente asociada al FAI. El labrum roto puede producir un clic o bloqueo articular además del dolor.
Diagnóstico: RM de cadera con artrografía (la RM estándar puede no detectar las roturas del labrum).
Tratamiento conservador: fisioterapia con control motor de cadera y corrección de la pisada, durante 3-6 meses antes de considerar la artroscopia.
Prevención
- Fortalecimiento del glúteo mayor y medio: el desequilibrio de la cadera es la causa más frecuente de todas las lesiones de cadera en corredores; incorporar trabajo de fuerza de cadera 2 veces por semana
- Análisis de la zancada: el exceso de rotación interna de cadera y la pronación excesiva son patrones biomecánicos corregibles que reducen la carga sobre todas las estructuras de la cadera
- Superficies variadas: evitar correr siempre en carreteras con fuerte pendiente lateral, que sobrecarga asimétricamente los tendones del glúteo y la bursa trocantérea
- Estiramientos de cadera post-entrenamiento: flexores de cadera (psoas), rotadores externos (piriforme) y abductores; la rigidez articular de cadera es un factor de riesgo modificable para todas las lesiones periarticulares